
Como alcalde vuestro que soy… Nos regaló un buen puñado de obras maestras, cine coral, de verdad, de personas más que de personajes.
Hoy el cine se queda un poco más huérfano, y el cine español, viudo. Una buena mascletá en su recuerdo.


Como alcalde vuestro que soy… Nos regaló un buen puñado de obras maestras, cine coral, de verdad, de personas más que de personajes.
Hoy el cine se queda un poco más huérfano, y el cine español, viudo. Una buena mascletá en su recuerdo.

Poesía flotante: L’Atalante (Jean Vigo, 1934)
Música para una banda sonora vital: Excalibur (John Boorman, 1981)
Me encanta que los planos salgan bien: El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960)
Paraíso robado: La última tentativa (Baby the Rain Must Fall, Robert Mulligan, 1965)