Revista Ciencia

Interpretación moderna de la alquimia

Publicado el 07 abril 2013 por Joseleg


Interpretación moderna de la alquimia


Ciertos autores de la historiografía de la química interpretan a la alquimia con un ancestro más bien poco agradable, tal vez porque su connotación es extremadamente compleja y permea muchos otros aspectos del conocimiento humano que hoy nos jactamos de señalar como no científicos. Un ejemplo de ello es en libros de texto, por ejemplo los de introducción a la biología básica. Autores tan prestigiosos como Sadava y colaboradores (2011) establecen de manera precisa las reglas que diferencian a la ciencia moderna como un tipo especial de conocimiento diferente a otros tipos de conocimiento humano como las artes literarias o musicales.

Interpretación moderna de la alquimia

Figura 1. Modelo de evolución del proceso científico en base a Kuhn. La ciencia no es siempre la misma y va cambiando, el ciclo se inicia con el estado de pre-ciencia, caracterizado por una baja especificidad de las explicaciones, carencia de confianza en la construcción de instrumentos y por la multiplicidad de explicaciones diferentes. Una vez que una de las explicaciones se hace mas coherente comienza el estado de ciencia normal, caracterizado por el incremento de conocimiento en base a los lineamientos del paradigma. Si algunas observaciones van en contra del paradigma no se las observa  se les busca explicación o causan que el paradigma entre en crisis. Con la crisis comienza la revolución que es un estado semejante al de la pre-ciencia, con múltiples explicaciones que finalmente conllevan a la aceptación de una como el nuevo paradigma.

Sin embargo aunque esta definición es restrictiva hace parte de la labores actuales de las ciencias, son parte del paradigma sobre el cual se construye la ciencia normal, y de hecho no es un fenómeno inherentemente malo, de hecho es necesario, pues sin reglas de juego no podría llevarse a cabo un programa de investigación entre una multitud de grupos de investigación independiente, este detalle es resaltado por Kuhn (1970). La alquimia debe ser entendida como una red que se retroalimentaba, nutría y era nutrida por otras experiencias del conocimiento o creencias humanas como la religión (Heinrich, 2002), el folclor (Degivry, 2003), la mitología (Lemmi, 1972), la astrología (Marshall, 2006), la magia (Degivry, 2003), el misticismo (Degivry, 2003), la filosofía (Atwood, 1984), las artes practicas (White, 2008) entre otras (Rayner & Mackevika, 2009). Dada la reiterativa tendencia desde el renacimiento de presentar a la Ciencia en oposición a lo místico, presentar a la alquimia como una ciencia iría en contra de esas nuevas formas que emergieron durante el desarrollo y formación formalizada de las mayores ciencias la física, la química y la biología.  Es más, algunos autores resaltan la idea de que también el concepto moderno de religión como área separada de la ciencia es un concepto moderno, interesantemente tan moderno como el de ciencia moderna, es decir, la construcción de la diferencia entre ambos es una construcción moderna (Harrison, 2006).

Interpretación moderna de la alquimia

Figura 2. Newton, padre de la física, lo que no muchos saben es que escribió mas sobre alquimia y cuestiones esotéricas que sobre las matemáticas de la filosofía natural.

Bajo esta construcción de conceptos diferentes, y dada su naturaleza religiosa (Eliade, 1979), mística (Faivre, 1970, 1975), hermenéutica (Evola & Rehmus, 1995; Burckhardt & Stodart, 1967) o psicológica (Jung, 1953), la alquimia es si bien estudiada como parte de la historia de la ciencia, lo hace como una pre-ciencia o proto-ciencia (Calian, 2010), más que tomarla como una ciencia en sí misma, o en términos Kuhnianos como un estado de ciencia normal o paradigma bajo el cual se realizaron investigaciones más o menos exitosas, que genero descubrimientos por accidente, y que construyó equipo altamente especializado en pro de perseguir objetivos experimentales altamente racionalizados (Kuhn, 1970). Sin embargo, en su contexto, la alquimia era un modo de experiencia humana, una parte de la filosofía indistinguible de lo que hoy llamamos ciencia; en otras palabras la alquimia era parte de la filosofía natural (Gregory, 1938), lo que implica que, múltiples eruditos de la filosofía natural reconocían a la alquimia como una parte  importante del modo en que concebían la realidad “¿un paradigma tal vez?”, existen evidencias de que “científicos” tan prestigiosos como Sir Isaac Newton practicaban la alquimia fig 2. (Henry, 2008; Patient, 2005) PRINCIPAL  REGRESAR


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