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Investigación en un centro de primates. Conociendo la Fundació MONA (III)

Por Laurapalau
Investigación en un centro de primates. Conociendo la Fundació MONA (III)Doctor en Psicología y con un posgrado en Neuropsicología, Miquel es responsable de la Unidad de Investigación y Laboratorio de Etología de MONA y coordinador del programa de Formación.

Enriquecimiento ambiental, másteres, posgrados, experimentación con animales, evolución humana... Miquel nos ha abierto las puertas a todo aquello relacionado con la investigación y la formación que se cuece en MONA, ¡y no podría ser más interesante!

En MONA tenéis dos grandes líneas de investigación: por un lado la etología y el bienestar animal, y por el otro la primatología y la evolución humana. ¿Cuántas personas investigan sobre estos temas en MONA?

Todo depende un poco de cada momento y de cada proyecto en especial. Muchos de esos proyectos de investigación van asociados a trabajos de nuestros alumnos y alumnas del Máster en Primatología. En estos momentos, a modo de ejemplo, tenemos unas 20 personas investigando en Fundación Mona hasta el mes de junio. Durante la temporada de julio a octubre el número de personas disminuye a más de la mitad. Algunos proyectos veteranos en Mona (como por ejemplo un estudio longitudinal sobre el proceso de rehabilitación y resocialización de los chimpancés de Mona, que iniciamos en el año 2006 y que todavía está en marcha) han implicado a unas 40 personas de 16 instituciones diferentes.

Para una persona que no conozca este campo, puede resultar sorprendente que los primates ayuden a entender mejor el proceso de evolución del ser humano. ¿Qué aportes proporciona la observación de los primates en directo a esta área de estudio?

Observar primates es por sí mismo interesante. Saber de ellos, conocer más acerca de sus capacidades cognitivas, comportamientos, sociabilidad, etc. nos aporta un modelo de estudio comparado muy interesante (y a la vez el único vivo) para conocernos y comprendernos mejor como especie. Ni el comportamiento, ni los procesos cognitivos ni las emociones se fosilizan, así que una de las vías de estudio y conocimiento es la de ver qué sucede a nivel de comportamiento, cognición y emociones en nuestros parientes vivos más cercanos.

Dentro del proyecto de enriquecimiento ambiental y terapia comportamental tratáis el tema de los comportamientos anormales. El caso de Víctor es muy llamativo: ¿a qué tipo de trastorno se asocia la necesidad de acompañarse de su inseparable manta? ¿Cómo tratáis estos temas?

Sí, una de nuestras líneas de investigación es todo aquello que tiene que ver con la evaluación y mejora del bienestar animal de los animales que alojamos. Muchos de ellos -por no decir la mayoría- han sufrido dificultades, problemas e incluso maltratos durante años. En el caso de Víctor, y de muchos de sus compañeros, esto se traduce en un aislamiento de individuos de su misma especie, fundamentalmente durante un período crítico que es la primera infancia. Los chimpancés -al igual que los humanos- necesitamos establecer vínculos sociales y emocionales durante esta primera infancia.

La dificultad e imposibilidad de desarrollar un apego primario hacia otros individuos de nuestra especie tendrá una serie de repercusiones a partir de la adolescencia que se traducen en problemas de comportamiento, falta de habilidades sociales, y en muchos casos en el desarrollo de "trastornos mentales" homólogos a los del ser humano.

La recuperación completa de estos animales no siempre es posible ni completa, pero nosotros lo intentamos. Solución: la primera y más importante es la de restablecer a estos individuos como sujetos salvajes. Es decir, que vuelvan a vivir en grupo, establecer vínculos sociales y emocionales con otros, y que vivan - por tanto - en un ambiente social y físico complejo y enriquecido. Garantizarles una rutina (¡sin llegar al aburrimiento!), una seguridad, y un estrés controlado y controlable por los animales, hacen que todo se vaya reajustando con el tiempo y los animales mejoren considerablemente.

Muchos de los chimpancés de MONA presentan conductas estereotipadas de balanceo. ¿Esto se relaciona con el estrés de la cautividad o es un síntoma de traumas anteriores? ¿Los macacos también presentan estas conductas?

Normalmente los comportamientos anormales suelen ser cicatrices del pasado. Como tales, va a costar mucho eliminarlos por completo. Son mecanismos de escape, de afrontamiento de situaciones que los sujetos perciben como estresantes, y que mientras las realizan les ayudan a tranquilizarse y liberar esa ansiedad y frustración que experimentan. Tanto chimpancés, como macacos, como también los humanos, presentamos ese tipo de conductas si hemos estado sometidos a situaciones y experiencias similares.

En 2014 se publicó una revista en la que se denunciaba el supuesto maltrato al que son sometidos los primates en el prestigioso Max Planck Institute. ¿Qué diferencias hay entre la experimentación del Max Planck y la experimentación en MONA?

Cierto, fue una noticia que causó un gran impacto en la comunidad científica y en la sociedad. Es una realidad -por suerte cada vez menor- pero que la tenemos al lado de casa. Creo que es una pena que una institución con el renombre, prestigio y seriedad del Max Planck Institute acoja en su seno este tipo de líneas de investigación.

Diferencias con nosotros: ¡TODAS! Nuestros estudios e investigaciones son totalmente NO INVASIVAS. Es decir, nos centramos en estudiar aspectos relacionados con el comportamiento de los individuos. Intentamos, además, que cuando llevamos a cabo estudios los chimpancés y macacos salgan beneficiados y enriquecidos de estos proyectos.

Para nosotros la propia ciencia es una de nuestras herramientas terapéuticas. Necesitamos saber cómo llegan y cómo están a través de la ciencia. Y es con ella con la que intentamos mejorar su vida, ver cómo evolucionan, saber más de ellos en cualquier tipo de aspecto, y siendo y manteniendo unos criterios éticos y de procedimiento totalmente rigurosos. Ciencia aplicada al Bienestar!

Recientemente habéis conseguido que vieran la luz tanto un posgrado como un máster en primatología, además de los cursos que veníais realizando en la fundación. ¿Qué acogida han tenido? ¿La demanda es relativamente grande o se trata de campos poco conocidos en el panorama español?

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En Fundación Mona comenzamos a formar personas a través de cursos de fin de semana en el año 2007. Desde entonces, casi 1800 personas han pasado por alguna de nuestras actividades, seminarios y cursos. En 2013 nos propusimos dar el salto a la Universidad poniendo en marcha un Postgrado en Primatología que en este curso académico ya se ha transformado en Máster. Espero que de aquí a muy poco la transformación del Máster a Máster Oficial sea una realidad y nuestros alumnos y alumnas puedan desarrollar sus tesis doctorales junto a nosotros. En estos momentos ya estamos en trámites de hacerlo.

La acogida ha sido sumamente positiva y espero que así continúe en próximas convocatorias. Nuestro objetivo es ofrecer un programa de especialización universitario en primatología de alta calidad. Hemos intentado crear un producto diferente, donde se expliquen cosas diferentes de una manera diferente y con un equipo de docentes formado por profesionales de instituciones, proyectos y universidades de aquí y del extranjero.

La Primatología es un campo minoritario en este país porque ha sido una disciplina "minorizada" y maltratada en muchos planes de estudio. Espero que podamos poder nuestro granito de arena para que esto pueda cambiar en los próximos años. Interés hay, así que creo que cubrimos una carencia objetiva.

Investigación en un centro de primates. Conociendo la Fundació MONA (III)

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