La verdad fue fácil trabajar con Montse, nos pusimos de acuerdo con una idea, pero luego al llegar a casa se me encendió la bombilla con otra que comuniqué enseguida a la novia y que fue la que se llevo a cabo.
Me acordé del papel japonés que había adquirido en Londrés, ¿qué mejor ocasión para estrenarlo que en esta boda?, un encaje mas ancho del habitual, una cinta y un alfiler hicieron lo demás, creo que quedó un arreglo bastante apañado.
Como eran en total 15 jabones el papel principal me dio para ese número y metimos 1 jabón mas por si las moscas pero ya tenia que ir en otro papel, también japonés.
Montse aparte de su trabajo habitual se dedica a cantar mientras se sirve el coctel en las bodas (incluso participó en un concurso a nivel nacional) y su mayor sueño es ir a Nueva York la cuna de las canciones y de la música que le gustan, así que se me ocurrió envolver los jabones que les doy en una cajita a todas las novias, en una lámina de papel precisamente de esa ciudad, el papel era muy bonito.
Bueno estoy segura de que el día fue genial y les deseo la mayor y mejor felicidad del mundo.
