Revista Cocina

La alimentación complementaria de los bebés.

Por Mamucer @MarinaMunozC

alimentación complementaria

– Marina Muñoz Cervera –

A partir de los 6 meses de edad, los bebés necesitan más alimentos.

No es tarea fácil complementar la leche materna o la de fórmula con alimentos nuevos para el bebé. Hay niños muy dóciles, que no tienen dificultades para comer, y resulta más sencillo. Sin embargo, otros, son más complicados, y para las madres supone un auténtico esfuerzo alimentarles de la forma correcta.

Vamos a profundizar un poco más en la alimentación complementaria, revisando cuáles son los alimentos más adecuados y la forma de alimentar al bebé.

Detalles de la alimentación complementaria.

Los bebés crecen muy rápido y, para su desarrollo, necesitan macro y micronutrientes, en las proporciones correctas. Un niño que solo se alimente con leche, ya sea materna o de fórmula, tiene un serio de riesgo de malnutrición.

Para evitar lo anteriormente mencionado, a los 6 meses se deben introducir alimentos sólidos en una comida, y se aumentará a 2 comidas, a partir de los 7 meses.

Al año de edad, el niño debe realizar 3 comidas al día, aunque continúe con la leche materna, además de meriendas y colaciones saludables, entre las comidas. Si el bebé toma leche de fórmula, bastan con las 3 comidas al día.

Los alimentos más adecuados:

Al bebé se le deben dar alimentos de todos los grupos: carnes, pescados, productos lácteos, frutas, verduras, panes, cereales, aceites, etc.

Algunos ejemplos:

– Papillas de cereal con leche.
– Verduras y frutas de color amarillo y verde, molidas, (espinacas, camote, zanahoria, papayas, bananas, etc.)
– Verduras trituradas en forma de sopas, salsas, cremas, etc. combinadas con carnes, pescados o legumbres.
– Carne de vacuno, pollo, yema de huevo, pescado o hígado, triturados o finamente molidos.
– Nueces y leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos, arvejas, habas secas, etc.) picadas cuando empiezan a salir los dientes.

¿Cómo ayudamos al bebé a comer?

Las comidas en familia animan a los niños a comer, es un error alimentar al niño de forma aislada, ya que pierde los estímulos que necesita para ingerir alimentos.

Algunas ideas que pueden ayudar, son las siguientes:

– Hablarle al bebé sobre las bondades de los alimentos.
– Alimentar al niño con el resto de la familia, con su propio plato y cuchara, así se sentirá integrado en el núcleo familiar.
– Dejarle comer solo, aunque se ensucie, asegurando que los bocados lleguen a la boca del niño.
– Si el bebé escoge alimentos concretos y desecha los demás, prepararle mezclas que contengan los no que no elige.
– No apurar a los niños, ellos pueden comer un poco, jugar, y luego, volver a comer.
– No esperar a que el bebé comience a llorar para alimentarle, establecer una frecuencia regular y darle comida si manifiesta hambre.
– Intentar que los momentos de las comidas sean alegres e interesantes.
– Atender más al niño cuando está comiendo y, menos, cuando está rehusando la comida.
– No forzarle a comer, ya que aumenta su estrés y disminuye su apetito.

Como vemos, alimentar a un bebé requiere tiempo, atención adecuada y conocimientos. No obstante, los consejos del pediatra son los que deben seguirse, independientemente de obtener información por otros medios.

Con esta entrada, hemos completado la parte 2 de la lección 5 (tema 3) del curso de la FAO Alimentarnos bien para estar sanos, que estamos incluyendo dentro de la categoría Lecciones de alimentación sana de este blog.

Fuente:

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). “Alimentarse bien para estar sanos”. Depósito de documentos de la FAO. Roma, 2013. ISBN 978-92-5-107610-1.

Imagen:

http://i.blogs.es/4d8319/650_1000_178168399/650_1200.jpg


La alimentación complementaria de los bebés.

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