Revista Motor

La Bestia de Turín. 28.5 litros y 290 cv

Por Alberto @Freshimports

Hoy Freshers, os traemos uno de esos emotivos videos, que son capaces de poner los sentimientos a flor de piel durante todos y cada uno de los segundos de duración. Se trata de la restauración del conocido como La Bestia de Turín, que batió el record de velocidad en el año 1.912.

Corría el año 1.911, cuando FIAT decidió fabricar el FIAT S76, que más tarde pasaría a llamarse FIAT 300 HP RECORD. El único motivo de su construcción, fue el de batir el record de velocidad en tierra, que hasta ese momento, estaba en posesión del Blitzen-Benz fabricado por Benz & Cie en Mannheim, Alemania.

¿Y que construyeron para lograrlo? Pues dos unidades con motor tipo S76 delantero de 4 cilindros en línea y 28.353 centímetros cúbicos que era capaz de desarrollar 290 cv a 1.900 rpm. Además contaba con refrigeración por agua (el radiador que se empleó en este modelo lo usaría FIAT para sus modelos de calle posteriores), magneto de encendido de baja tensión, una transmisión por cadena, caja de cambios de 4 velocidades y marcha atrás. Uno de los datos curiosos de esta restauración, es que el chasis es de una de las dos unidades fabricadas, y el motor es de la segunda unidad.

FIAT S76

Con toda esta maquinaría puesta en marcha, en el año 1.911, Pietro Bordino se puso al volante de la Bestía de Turín y alcanzó una velocidad máxima de 200 km/h en el circuito de Brooklands y en la playa de Saltburn. En 1.912, el francés Arthur Duray, consigue una velocidad de 225 km/h, pero este record no se hizo oficial por culpa de irregularidades en el registro. Y por fin, en abril de ese mismo año, el FIAT 300 HP RECORD, consigue la marca de 290 km/h en Long Island.

Personalmente, este tipo de restauraciones, donde lo único que importa es la pasión y la dedicación que los maestros dedican para llevarlas a cabo, son las que me proporcionan un balón de oxígeno entre tantas noticias relacionadas con el downsizing, la persecución de los vehículos clasificados como “viejos y contaminantes”, etc… Estas historias, son las que a todo aficionado al automóvil clásico le generan unas ganas tremendas de dedicarle un corte de mangas a la DGT, cuando reciben la famosa carta que dice: “Su coche tiene más de 10 años…”. Y gracias a esto, nunca acabaran con la pasión que tengo por los coches clásicos, ¿Y con la vuestra Freshers?


Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revistas