Revista Cocina

La Carlota, comida fusión para compartir.

Por Baco Y Boca @BacoyBoca

Un nuevo restaurante en Madrid que fusiona diseño y cocina.

A menudo, cuando vamos a comer a un restaurante se nos plantea la disyuntiva de decantarnos por el nuevo restaurante de moda, con una exquisita decoración pero con una comida más que cuestionable, o un establecimiento más simple pero con una gran propuesta culinaria. La Carlota, un nuevo restaurante que acaba de llegar a la capital, reúne ambos atributos y eso no está a la altura de cualquiera. 

Su cocina, abierta al comedor, fusiona sabores, ingredientes y técnicas culinarias procedentes de distintos países que dan forma a una extensa carta, demasiado larga en mi opinión. En ella se ofrecen propuestas para satisfacer todos los gustos.

Para elegir los platos tendremos que escoger en un original formato en forma de revista, con su publicidad y reportajes adicionales que irán cambiando según la estación. Lo que no cambiará en La Carlota, al menos de momento, es la forma en la que está estructurada su cocina, distribuida en cuatro zonas donde se preparan al instante cada una de las propuestas. 

La Carlota

De la zona Pantry salen todos los platos fríos: tartares, ceviches, carpaccios y ensaladas. En el área de sushi, el sushi master Gregori Rondón prepara de forma artesanal y creativa diferentes platos, entre los que figuran una gran variedad de makis, sashimis, nigiris y otras propuestas de la gastronomía nipona fusionada.

En La Carlota tienen hasta 17 tipos de makis, algunos tan singulares como el elaborado con foie, mermelada de tomate y salsa de anguila.

La Robata es la gran protagonista de la zona grill donde se elaboran rápidamente a la parrilla diferentes cortes de carne, pescados y verduras con calor indirecto a base de carbón. De esta forma se conserva todo su sabor, pero se experimenta con sabores de distintas cocinas internacionales, fundamentalmente asiática.

La Carlota

Finalmente, en la zona caliente es donde se trabajan de forma muy cuidada todos los platos al wok, salteados, plancha y frituras.

Entre toda esta influencia internacional, en La Carlota también encontramos platos muy nuestros como las croquetas de callos, los calamares o las chuletitas de cordero. En total, hasta 100 propuestas, cada cual más apetecible, entre las que te costará elegir. 

Todos los platos están pensados para compartir. De hecho, las mesas individuales son algo más grandes de lo normal, algo que a priori puede incomodar por la relativa lejanía de tu acompañante. Lo agradecerás cuando lleguen las raciones y quepan sin ningún problema.

Llama la atención que dentro de esta abultada carta, los postres se reduzcan a tres y a un precio algo más elevado de lo que estamos acostumbrados, 11 euros. Eso sí, una vez que los pruebes entenderás su precio. En nuestra visita nos decantamos por la nutella fantasiosa, un increíble buñuelo de nutella acompañado con tierra de brownie, espuma de chocolate y helado de nutella.

La Carlota

En esta imponente cocina se mueven, según el servicio, hasta 12 cocineros capitaneados por Gian Franco Curzi, chef ejecutivo del grupo El Cine, al que pertenece La Carlota. El grupo también cuenta con otros dos afamados restaurantes en Venezuela y otro en la exótica isla de Aruba. 

Otro de los atractivos de este establecimiento es la carta de cócteles que, casi, acompaña en número a la de comidas. Eso sí, aunque la mayoría están agrupados por el licor principal, lo más seguro es que tengas que preguntar por la mezcla porque algunas de las propuestas responden a nombres tan extravagantes como “No te pegues que no es bolero”, “Bramble”, “Clover Club” o “Con whisky se vive mejor”. La idea es que finalices la cena con un exótico trago que podrás apurar en la parte inicial del local reconvertida en zona de copas con luz más tenue y la música de un DJ. 

La Carlota

La Carlota, bautizado así como homenaje a un pequeño aeropuerto de Venezuela, se encuentra en los bajos de un edificio histórico del barrio de Las Salesas. El restaurante aúna el espíritu transgresor con la sofisticación. Así, las paredes y bóvedas de ladrillo, las tuberías vistas y el cemento pulido del suelo conviven con un refinado mobiliario del que destaca la imponente lámpara transparente que flota bajo el techo y que cubre una mesa corrida de importantes proporciones. El toque canalla lo pone El Rojo, el artista urbano autor de los tres maravillosos grafitis que presiden el restaurante que muestran la cara de una mujer. Quién sabe si será la imagen de La Carlota. 

¿Dónde? C/ Almirante 11, Madrid

Horario: de martes a domingo de 14:00h a 16:00h y de 20:00h a 2:00 h. 

Precio medio: de 30-40 €


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