
La casta sacerdotal reinante se encuentra cómoda en España, pues no ve por ningún sitio intención alguna de fortalecer todo lo noble y orgulloso que puede llegar a ser un pueblo. Es decir, no ve peligro en nosotros, la subhumanidad española. España está a rebosar de viejos custodios de dogmas que creen su deber mantener sus posiciones a cualquier precio. La finanza envuelve con cuerdas doradas los Estados y los pueblos.Y Roma con el marxismo ateo, es decir, con el apoyo del poder político lleva a cabo una lenta pero eficaz lucha de aniquilamiento contra España. Quieren su tajada.
