“La arquitectura está más cerca de la música que de las artes visuales. Para calificar como arquitectura, los edificios, junto con sus espacios internos y detalles, deben ser una parte orgánica de su entorno, de su gran drama, sus movimientos y secuencias espaciales. Para mí, un edificio como ‘pieza arquitectónica’ no es nada. Su significado viene sólo en contrapunto con su entorno, con la vida y la luz”.




