Magazine

La diferencia esencial entre un activo y un pasivo

Publicado el 25 julio 2014 por Tony Barrachina
Aunque el mundo de la economía puede parecer un mundo muy complejo que solo es comprensible para los economistas, en realidad entender todo ese mundo es mucho más sencillo de lo que parece. Aquí se aplica claramente el dicho de que lo sencillo puede parecer complejo y lo complejo, sencillo.
El libro y la marca Rich Dad Poor Dad (Padre Rico Padre Pobre) de Robert T. Kiyosaki es el referente principal en el conocimiento que puede ser polémico para los economistas tradicionales, pero que en realidad es esencial para desarrollar nuestra INTELIGENCIA FINANCIERA (según yo lo veo, basándome en mis propias experimentaciones y resultados recibidos hasta este momento). Y dentro de este referente, encontramos la primera regla de las finanzas que te puede cambiar la vida, transformándote, de ser pobre o de clase media, en rico. La verdad es que en cuestiones de dinero todo depende de la manera en la que hacemos las cosas con cada euro (o dólar o la divisa que sea, no importa) que entra en nuestra vida. Esa regla consiste en saber:·   Distinguir claramente entre un ACTIVO y un PASIVO.·   Adquirir ACTIVOS disminuyendo PASIVOS.Y lo más sorprendente que descubrí fue la explicación aportada por Kiyosaki; una definición tan simple, pero al mismo tiempo tan lógica y razonable, que no le veo más “vuelta de hoja”:·   Un ACTIVO es algo que mete dinero en tu bolsillo.·   Un PASIVO es algo que saca dinero de tu bolsillo.Imagino, conociendo como conozco a los expertos, que a ningún economista ni tampoco especialista académico en el tema de las finanzas, le hizo ninguna gracia que Kiyosaki se llevara la cuestión que más preocupa a la gran mayoría de seres humanos –pues las finanzas son esenciales en este plano de existencia– a su terreno, convirtiéndose así en el renombrado gurú más reconocido de la auto-ayuda financiera. Pero de todas las lecciones, teorías, enfoques y abordajes sobre las finanzas personales, en el aspecto de saber qué es el dinero y especialmente, cómo se maneja correctamente, jamás he visto ni oído nada igual. Por esa razón considero a Kiyosaki tanto un genio financiero como un benefactor humano de los más importantes que hayan existido y le doy eternamente las gracias por transmitirme este conocimiento que me está cambiando la vida.
La opinión financiera angular de Kiyosaki sobre el dinero afirma que “LOS POBRES Y LA CLASE MEDIA TRABAJAN PARA GANAR DINERO; LOS RICOS HACEN QUE EL DINERO TRABAJE PARA ELLOS”
Según mi punto de vista esta opinión es axiomática y no tiene discusión posible, pues la propia historia biográfica de mi propia vida y de la trayectoria que seguí con el dinero desde pequeño, fue exactamente la que siempre goza de explicar Kiyosaki con la sentencia anterior: mis padres me entrenaron, al igual que la poca educación académica recibida (por suerte sólo la seguí hasta finalizar primaria, que en aquella época se catalogaba como EGB o enseñanza general básica), para trabajar duro a cambio de un mísero sueldo toda la vida; una serie de pagas extra y una reducida pensión de jubilación al final. Mis padres, en su buena voluntad filial nublada por sus limitadas perspectivas, intentaban transmitirme lo que para ellos era la totalidad del mundo de posibilidades que conocían, pero mi interior se rebelaba continuamente, pues mi naturaleza no era de trabajar ni ocho, ni diez, ni mucho menos doce horas diarias para vender mi precioso tiempo maravilloso de vida a cambio de un sueldo de mierda. En ese mundo de clase media, aspirar a ser funcionario era el máximo logro que podía alcanzar un ser humano y por lo tanto, se valoraba como el activo tan seguro que se consideraba un flujo de dinero en efectivo para toda la vida. No sé si esto es así o no lo es, pero de esta manera me lo vendieron mis padres.Durante mi más tierna juventud me re-programé en una rebeldía natural ante esta situación, pero me equivoqué de camino y el impulso e ímpetu de un joven cachorro idealista que empieza su vida, me llevó a caer en el primer error de auto-sabotaje interno: creer que el dinero era la causa de todos los males y que la solución estaba en renunciar a él. Muchos conflictos y enfrentamientos con la realidad aplastante me esperaban delante de mis narices, en forma de obstáculos insalvables, pues la creencia “el dinero es la fuente de todos los males” sólo te conduce a un despeñadero de caída libre contra esa aplastante realidad que implica perder el auto-control sobre las finanzas personales y automáticamente pasar a la pobreza si decides gastar todo el dinero que entra a tu vida tontamente (decisión que tomé en una etapa de mi vida) o a la clase media si decides adquirir pasivos (decisión que también tomé en otra etapa de mi vida, aunque más corta). Pero por suerte para mí, una decisión que tomé tiempo después cambió radicalmente mi vida cuando decidí formarme como facilitador de actitudes y así descubrí a Juan Marín Pozo hablándome por primera vez de la reeducación financiera, aunque previamente había probado la fórmula de Andrew Carnegie para hacerse rico, vendida por el archiconocido Napoleon Hill en su clásico libro Piense y hágase rico. En agosto de 2012 (exactamente el día 30) escribí mi contrato vital de remuneración a mi favor, con la cantidad de dinero que deseaba recibir (16.345’76 euros) especificada como la primera cláusula del contrato (siguiendo las recomendaciones del autor). El plazo límite para su adquisición era el lunes, día 4 de marzo de 2013. Recuerdo perfectamente que compartí esta visión totalmente convencido de que iba a recibir el dinero, con un facilitador de actitudes y este no creyó posible que recibiera ese dinero. La verdad es que tenía toda su lógica y su razón de ser, pues él vivía más con los pies en el suelo. Pero en este sentido, el tema tuvo un final curioso, pues pasó algo divertido pero inevitable, ya que no tengo ni idea si fue por casualidad, causalidad, coincidencia o vete a saber la razón: a principios de febrero, exactamente tres semanas antes de cumplirse el plazo, apareció indirectamente en mi vida una cantidad de dinero que rebasaba a la alza el doblar lo pedido: ¡38.000 euros exactamente! No sirvieron de nada esas decenas de miles de euros, pues con Napoleon Hill es posible que aprendiera a “llamar” y “atraer” (no lo sé seguro) esa cantidad de dinero, pero no aprendí lo más esencial: a planificar correctamente ese dinero y hacer que trabajara para mí y para mi mujer, por lo tanto, de la misma forma que vino se fue. El tema es muy curioso y no quiero caer en el tópico de afirmar que lo “atraje”, pero la verdad es que ese dinero llevaba esperando poder ser cobrado desde hacía diez años y hasta que yo no aparecí en escena, estaba como “bloqueado” y no era cobrado. Lo único positivo que saqué como conclusión final del suceso en cuestión, fue alcanzar una motivación y un aprendizaje esencial sobre las leyes del dinero y es que, al ser el dinero algo virtual y especulativo o inventado por el ser humano –como muy bien dice Kiyosaki–; este se transforma en una ilusión que debemos aprender a “fabricar”, multiplicar y hacer que trabaje para nosotros. Entonces apareció Juan Marín Pozo en escena y me mostró, en un cuento literario-metafórico pero también muy real, la lección pendiente fundamental: a manejar el dinero. Era mi auto-iniciación al mundo de la reeducación financiera. Después llegó Kiyosaki arrasando y entonces aprendí la lección de lecciones; la primera y la última regla: UN POBRE GASTA EL DINERO TONTAMENTE; LA CLASE MEDIA ADQUIERE PASIVOS CREYENDO QUE SON ACTIVOS Y LOS RICOS ADQUIEREN ACTIVOS REDUCIENDO AL MÁXIMO LOS PASIVOS. Conociendo y aplicando esta regla, toda tu vida a nivel financiero se reduce a tomar una serie de decisiones y dependiendo de esas decisiones (pues el tema del dinero sólo trata sobre la correcta o la incorrecta toma de decisiones con respecto a él), pertenecerás a la clase pobre, a la clase media o a la clase rica. De esta manera descubrí lo equivocado que estaba respecto a mis prejuiciadas creencias sobre la riqueza, la pobreza y la repartición justa o injusta de cualquier concepto de riqueza. Me di cuenta instantáneamente de que al observar el patrón de gasto y adquisición de activos o pasivos que cada ser humano decide realizar en su vida, las respuestas son totalmente obvias, al menos en occidente y la cultura consumista occidental. No puede haber jamás una repartición justa ni injusta, pues la riqueza y la pobreza están sometidas a formas concretas de hacer las cosas con el dinero y esa toma de decisiones es una cuestión que cada cual debe saber afrontar correctamente mediante no sucumbir a los impulsos y posponer la gratificación inmediata. Ahora veo muy claro y evidente que si te dedicas a la adquisición continua de activos, tu columna de activos crece sin parar y empiezas a vivir de rentas, mientras tu columna de pasivos disminuye a diario hasta dejarla al mínimo de mínimos. Ese camino te conduce a la riqueza, que es la libertad, la emancipación y la independencia económica: dejas la dependencia financiera de trabajar para otro u otros seres humanos a cambio de un sueldo y empiezas a generar tu propia riqueza multiplicando tu dinero sin parar. Al dejar la dependencia financiera, abandonas la esclavitud de trabajar para pagar facturas, impuestos, créditos bancarios, hipotecas y hacer ricos a otros, que han decidido ser empresarios. En ese momento es cuando decides convertirte tú en empresario o empresaria e inversionista, creando tu propia corporación particular. Para todo ello necesitas lo que Kiyosaki nombra como INTELIGENCIA FINANCIERA: saber hacer que el dinero trabaje para ti y no trabajar para conseguir dinero.
He aquí unos ejemplos sencillos para saber distinguir entre activos y pasivos:ACTIVOS·   ACCIONES·   BONOS·   LETRAS·   BIENES RAÍCES (BIENES INMUEBLES)·   PROPIEDAD INTELECTUAL·   JOYAS·   METALES PRECIOSOS·   OBJETOS DE VALORPASIVOS·   HIPOTECA·   PRÉSTAMOS AL CONSUMO·   TARJETAS DE CRÉDITOLos activos sólo generan ingresos:1.   Dividendos2.   Rentas3.   Intereses4.   Royalties
Los pasivos sólo generan gastos y los gastos; gastos son.

Volver a la Portada de Logo Paperblog