Miraba una y otra vez cómo pasaba el tren. Cansado, levantó la mirada de la maqueta que albergaba a su tren viajero y, desde la parte externa del escaparate, supo que esa era la distancia que separaba a sus miedos de la realidad, porque desde el día que ella le dejó, vagaba perdido, buscando un destino que los volviera a unir de nuevo.Microrrelato de Ángel Silvelo GabrielRevista Arte
Miraba una y otra vez cómo pasaba el tren. Cansado, levantó la mirada de la maqueta que albergaba a su tren viajero y, desde la parte externa del escaparate, supo que esa era la distancia que separaba a sus miedos de la realidad, porque desde el día que ella le dejó, vagaba perdido, buscando un destino que los volviera a unir de nuevo.Microrrelato de Ángel Silvelo GabrielSus últimos artículos
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