Revista 100% Verde

La hipocresía de los que defienden el medio ambiente

Por Daniel Palomino @verdezonaesp
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Hoy tenemos una nueva colaboración en VerdeZona, AnnaMaryMarian, una fiel lectora desde los comienzos, ha querido dar su opinión sobre las personas que defienden el medio ambiente. Te dejo con su artículo.

Reconozco que el título que he querido ponerle a este artículo es polémico, pero no carece de cierto tinte verídico. ¿Por qué digo esto? Vamos a verlo… Hay muchas organizaciones a favor del medio ambiente, webs y blogs con este tipo de temática (como veis, VerdeZonaes un ejemplo), consejerías de medio ambiente, protocolos a nivel global, congresos, leyes, manifestaciones, asociaciones ecologistas y animalistas…

Siempre nos dicen que estamos haciendo mierda el planeta Tierra, y sí es cierto, nos estamos cargando el lugar donde vivimos. 

Cambio climático, contaminación, deforestación, explotación animal, desertificación, efecto invernadero, polución, extinción de especies animales y vegetales, destrucción de ecosistemas, aumento de las temperaturas, vertido de sustancias tóxicas y peligrosas, la capa de ozono es más débil, pérdida de biodiversidad, los polos se derriten, etc. ¡Anda que no nos dicen este tipo de cosas una y otra vez!

Prácticamente, estas entidades nos hacen culpables de todo cuanto ocurre en la Tierra y meten a toda la humanidad en el mismo saco, diciendo que no somos responsables con el cuidado de nuestro planeta. Pero dicha acusación, para mí, es una verdad/mentira a medias.


Porque quienes más contaminan son las grandes empresas, fábricas, industrias, ganaderos y productores agrícolas, minerías y petroleras, instituciones, comercios, organizaciones… debido a que necesitan grandes cantidades de recursos para poder realizar sus procesos de producción, ya sea energía, alimentos, productos varios entre otros. Pero el simple humano, metido de lleno en un mundo capitalista y consumista, ¿qué puede hacer? 

La sociedad
La sociedad se ha vuelto cada vez más egoísta, consumista, corrupta, hedonista y relativista... que es presa del éxito, del dinero, del sexo y del reconocimiento. Las personas sólo quieren la satisfacción inmediata cuando les apetece algo, y llegan a ser poco comprometidas y solidarias. Un mundo sin apenas moral y valores, que actúa sin tomar en cuenta las consecuencias, donde únicamente se exigen derechos pero no cumplen con los deberes u obligaciones que deberían de hacer, e impera, cómo no, la “Ley del mínimo esfuerzo”.Y todo esto se transmite a través de los medios de comunicación de masas, la cultura, la sociedad imperante y el ambiente en el que vivimos rodeados. ¿Cómo no seguir la línea, si estamos totalmente inmersos? Somos como borregos que seguimos las modas…Pero hay ciertas personas que sí ven que este mundo se está yendo al garete y sí actúan de manera responsable. Compran sólo lo importante y apenas se dan caprichos, ahorran lo necesario, reciclan, poseen valores y moral más que aceptables, son solidarios con quienes lo necesitan, miran por el futuro, y creen en las segundas oportunidades. ¿Esos no cuentan, al ser una minoría? No, la masa es la que gana

Reciclamos pero contaminamos

Los que protegen el medio ambiente
Señores del medio ambiente y ecologistas, no nos metan en el mismo saco a todos y a cada uno de los seres humanos que habitan la Tierra. A fin de cuentas, a ustedes también les beneficia que haya contaminación y que el mundo se vaya a la mierda. ¿Por qué digo esto? Simplemente, porque es lo que les da trabajo. 
Defender el planeta talando árboles

Les interesa que no reciclemos, que contaminemos, que haya vertidos despilfarrados por las aguas, que haya gasto energético a raudales. Así tienen motivos por los cuales empezar sus campañas de concientización, para crear organizaciones, para poder hacer protestas e intervenir en zonas donde se cometen atentados medioambientales, para inventar nuevas ideas acerca de cómo preservar, cuidar, conservar, promover, proteger y defender el medio ambiente, hacer sugerencias de prohibiciones, leyes o soluciones, creación de refugios tanto de vida animal como vegetal… y así millones de cosas que podríamos enumerar entre todos, pero se haría un post extensísimo.


Si no fuera por el despilfarro y el derroche del hombre, ellos no podrían actuar. El mal que el humano produce en el ecosistema a ellos les reporta trabajo y beneficios, pero a costa del planeta que ellos tanto defienden. Y no, no los estoy regañando, y no digo que su labor sea pésima, pero a veces hay que ser un poco consecuente con lo que se hace.

¿Cómo difundimos que no se talen los árboles? Repartiendo folletitos, libritos o posters… con el papel de árboles recién talados, en vez del reciclado porque sale más caro.

Otras tantas cosas podría decir... que en defensa de algunas cosas que se supone que son buenas para un mundo mejor, se están perjudicando otras sin siquiera meditarlo. A fin de cuentas, a veces hay que elegir el llamado “mal menor”. 

Pensemos por un momento, en que el mensaje que nos dan de que reciclemos, utilicemos energías renovables, desaparece la contaminación, se acabe por fin la desforestación y de nuevo hay repoblación de flora, no existe la caza furtiva y se conservan con esmero las especies animales y vegetales, consumamos responsablemente, entre otras cosas… se hace realidad. 


¿Cómo vamos a una conferencia, que nos pilla en la otra punta del país, para hablar sobre la contaminación? No sé, dudo muchísimo que vayan en coche eléctrico, en bicicleta o a pie… así que lo más probable es que cojan un coche, autobús, tren o avión, cuyos medios de transporte sí contaminan.  ¿Cómo muestro al mundo la caza furtiva de ballenas? Lo grabo desde mi smartphone de última generación (¿os suena el coltán?), lo paso a mi superordenador con su Internet de 300 megas y voy consumiendo electricidad que también contamina (porque dudo que la gran mayoría de la electricidad producida sea a través de energías limpias y renovables, que sólo lo haría una pequeña parte). 

Ah, y sólo grabamos, no ayudamos, ni intervenimos, ni dialogamos con los cazadores, ya que quizás puedan venir los agentes de seguridad o algo similar, quizás para demandarnos o ponernos en la cárcel, y no podamos reunir una cuantiosa suma de dinero que no poseemos. ¿Que un hotel se ha construido en un paraje natural? Hacemos vandalismo, dejamos todo hecho una porquería y ponemos pancartas de tela con pintura tóxica e inflamable en spray… que “tan bueno” es para el medio ambiente.Con lo que a ti te va mal, a mí me beneficia y enriquece. Sin duda alguna, los que están a favor del medio ambiente son (mayoritariamente) ecologistas y gran parte de su trabajo (diría que un 80%) consiste en la promulgación de que los demás nos estamos cargando el planeta cuando ellos también colaboran en esa destrucción, directa o indirectamente, según se mire. Las soluciones y campañas que proponen no son suficientes, porque a veces no cumplen con el ejemplo. ¿Algo falla? Porque muy pocas personas les interesa el tema medioambiental y ecológico…


Manifestación contra el petróleo usando petróleo
¿De qué vivirían, si todos sus esfuerzos han constado en hacer sentir mal y regañar al ser humano por lo que le ocurre al planeta? Probablemente muchas organizaciones ya no existirían (Greenpeace, PETA, Ecologistas en acción…), titulados en Ciencias Ambientales conseguirían muy poco o nada de trabajo, no existirían las conserjerías de Medio Ambiente… porque ya no hay este tipo de problemáticas, ya no hay nada de lo que preocuparse si el mundo ya está bien. ¿Entonces, de qué sirve tanto esfuerzo, tanta propuesta, tanta concientización? El trabajo ya se ha realizado, así que ya no es necesaria la presencia e intervención de esta gente y organismos.


Pero pensemos bien las cosas, ¿realmente merece la pena? La respuesta es . La labor que hacen es buena, porque también piensan en un lugar mejor para el presente y para el futuro, y no podemos estar sentados sin hacer nada porque así no cambiarán las cosas.

Agradezco mucho la labor que hacen. Si reciclamos… entonces no es necesaria la extracción masiva de materiales para su fabricación, y los materiales que se reciclen se pueden reutilizar o tener otros usos futuros. 

La contaminación es mala, ya que perjudica nuestro estilo de vida y salud, también para el medio ambiente y la atmósfera. Los vertidos de componentes tóxicos al mar (ríos, océanos, lagos…) sería un hecho muy negativo para el consumo humano, a parte de perjudicial para la vida acuática. La desforestación aviva la desertificación, provocando así que haya menos oxígeno (ya que hay menos árboles que procesen la fotosíntesis) y también impulsando que se eliminen los sitios donde había flora y fauna autóctonos, etc. Gracias a ellos, el mundo es un poquito más humano (o incluso animal, en el buen sentido de la palabra) y más limpio, una simbiosis entre la naturaleza y el hombre.


Nuevas formas de concienciar

Pero que la denuncia no debe de ser lo único a lo que se dediquen. Que estas personas que viven de la ecología y el medio ambiente amplíen sus miras hacia otros ámbitos, que se reciclen también y se formen, no sólo vivan de ello –aunque sé que todavía queda mucho por hacer para que el mundo esté en mejores condiciones. Que no sólo denuncien y protesten, sino que fomenten y aporten soluciones.Podrían, por ejemplo:

  • Innovación y creación de nuevas fórmulas de energías renovables no contaminantes e inagotables, y su uso múltiple en multitud de ámbitos.
  • Continuar y fomentar la conservación y la regeneración de los recursos naturales.
  • Ayudar a los arquitectos a realizar construcciones, monumentos y edificios más sostenibles, ecológicos y que ahorren energía; así también podría ocurrir con los medios de transporte, los electrodomésticos y tecnología diversa.
  • Crear materiales biodegradables que no perjudiquen el entorno.
  • Invención de objetos que reduzcan o anulen la contaminación a la atmósfera.
  • Analizar y estudiar la flora y fauna que todavía sigue viva, que está en peligro de extinción, o las nuevas especies que llegarán a surgir por causa de la extinción o la evolución.
  • Investigación sobre más materiales que se podrían reciclar, reutilizar y transformar en otras cosas.
  • Cálculos y medidas sobre la población y demografía, para un mejor abastecimiento y explotación responsable de los recursos disponibles o que se puedan adquirir y fabricar.
  • Alternativas a la experimentación animal para la salida de fármacos, artículos de belleza, de salud, para el hogar, etc; y estudios varios.
  • Propuestas viables, sencillas y ecológicas sobre cómo mejorar la vida urbana y la calidad de vida humana.
  • Cuidado, protección, análisis y conservación de las especies animales y vegetales que se encuentran en parques naturales, reservas, zoos, acuarios, centros de acogida de animales, entre otros.
  • Colaboración entre biólogos, ambientólogos, químicos, veterinarios, geólogos, demógrafos, médicos, investigadores de diversas ramas, y otras profesiones de gran relevancia para el mejor desarrollo de la vida animal, vegetal y humana.

La hipocresía del medio ambiente

Aunque lo que consideraría más importante, es que fueran más cercanos con la gente de a pie. 

Que expliquen de una manera más sencilla sus propuestas. Que digan que, con la colaboración de todos, se puede crear un mundo mejor para las futuras generaciones, que es posible vivir en armonía y en paz con la naturaleza sin explotarla al límite y respetarla y admirarla. Es mejor proponer que regañar. Que su mensaje sea efectivo, fácil, práctico, sencillo, sin tantos rodeos o con términos demasiado científicos. Desgraciadamente, no todo el mundo tiene ni el mismo grado de cultura o educación desarrollada para comprender cosas tan complejas, que a veces los temas ecologistas nos pillan de lejos, no los sentimos como si tomaran parte de nuestras vidas.Las noticias que podemos ver los medios de comunicación o Internet (relacionadas con el medio ambiente) se quedan en nada, al igual que las protestas (que sólo sacan las más morbosas y las que llaman demasiado la atención). Acercaros al ciudadano, comprended sus inquietudes, responded sus dudas, enseñadles a ser humanos comprometidos con su entorno… y ya veréis que obtendréis la respuesta. Que las campañas de concienciación no se queden en el día de la Tierra, el día mundial del Medio Ambiente, el día del Árbol, la hora del Planeta y cosas así por el estilo, sino en el día a día, poquito a poquito se puede hacer mucho.


Que los grandes avances encontrados y descubiertos no se queden en unos blogs o webs medioambientales, en una revista científica, ecologista y de innovación, o en los círculos cerrados de ciertos organismos… sino que se hagan notar, que se divulguen a toda la población, que los telediarios hablen de esas maravillosas noticias porque que son unos descubrimientos demasiado importantes para nuestro planeta. 

Y que cumplan con el ejemplo y no sólo sean “los verdes” de boquilla, de cara a la galería para dar una cierta imagen, y luego en su intimidad hacen todo lo contrario y no se comprometen con la causa que ellos tanto defienden. Que cunda el ejemplo, y ellos los primeros.Creo que no tengo nada más que añadir. Es lo que pienso como una simple ciudadana que no está demasiado enterada del mundo ecológico, pero la opinión que tengo de él es la impresión que me da. Y vosotros/as, ¿pensáis qué algunos grupos defensores del medio ambiente actúan de una manera no demasiado acorde con lo que ellos defienden? ¿Hay doble moral o hipocresía?Artículo 154;EcoTrans, los camiones que se comportan como un árbolArtículo 156; En proceso 26/05/2017


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