Mucho antes de nacer los bebés se chupan ya sus manitas o alguno de sus dedos. Lo contábamos en un artículo publicado en este mismo blog hace algún tiempo. Esta conducta, instintiva, proporciona a los bebés la habilidad de succionar el pecho de mamá o el la tetina del biberón una vez hayan nacido. Más allá del nacimiento este comportamiento no solo tiene una función de garantizar la supervivencia del pequeño, como muy bien sabrás los bebés se tranquilizan succionando: sus manitas, un dedo, un chupete o cualquier otro objeto.
La importancia del chupete, pros y contras.
El chupete tiene una función tranquilizante, como muy bien habrás podido observar, tu bebé se llevará de forma instintiva su manita o chupete porque le calma y le tranquiliza, le ayuda a dormir y le relaja en situaciones de estrés. Por eso el chupete es tan importante para él. Además, llevarse cosas a la boca, todo aquello que esté a su alcance, es absolutamente normal y responde a su modo de explorar y conocer el mundo que les rodea.
Ofrecerle un chupete cuando se sienten intranquilo, tiene hambre o sueño no tiene nada de malo aunque sí es cierto que tiene algunos inconvenientes, como tener que enfrentarse a perderlo para siempre. Dejar el chupete es un momento que puede asustar pero tranquila, tarde o temprano todos acaban por dejarlo y la mejor forma de hacerlo es siempre siendo respetuosos con su proceso.
También es cierto que cuando les empiezan a salir los dientes y nuestros bebés se llevan todo lo que encuentran a la boca, lo hacen porque chupar y mordisquear les calma de algún modo el dolor y la irritabilidad que les produce la inflamación de las encías. Mordisquear el chupete les ayudará a superar los dolores de la dentición, aunque existen otros objetos destinados a esta finalidad muchos niños prefieren el látex blandito de su chupete.
Lo que debemos tener muy presente es escoger bien los cordones de los chupetes para evitar riesgo de estrangulamiento.
Conclusión, existen tanto ventajas como desventajas. Siempre va a depender del caso en concreto: a los bebés prematuros les ayuda a mejorar su reflejo de succión y un bebé más desarrollado le puede generar problemas durante el nacimiento de los dientes.
Acerca de Sara Tarrés
Soy Sara Tarrés, madre de dos niños de 6 y 3 años.Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona.Máster en Dificultades del Aprendizaje (ISEP).Postgrado en Psicopatología Infantil (ISEP)He trabajado realizando reeducaciones y asesorando a padres, maestros y profesores en diferentes escuelas concertadas de Barcelona.Actualmente ejerzo únicamente como madre, ya que decidí hacer un parón profesional para dedicar todo mi tiempo y esfuerzo para acompañar a mis hijos en sus primeros años de desarrollo. Con ellos aprendo día a día. Y son precisamente ellos mi fuente de inspiración diaria.
