Adrienne Bolland decidió hacerse piloto de aviones para pagar sus deudas de juego. La que fuera la pequeña de una gran familia, en la que recibió poco cariño y atención, decidió que debía labrarse su propio futuro. Su carácter intrépido y valiente la convirtieron en piloto en tiempo récord y pasó a la historia de la aviación al convertirse en la primera mujer en atravesar los Antes volando y la segunda en pilotar un avión a través del Canal de la Mancha.
El pequeño terror
Adrienne Bolland nació el 25 de noviembre de 1895 en Arcueil, a las afueras de París, en el seno de una familia de emigrantes belgas. Adrienne tuvo una infancia difícil al ser la pequeña de siete hermanos y no recibir todo el cariño y la atención que ella necesitaba. En su familia la llamaban "el pequeño terror". Así, Adrienne tuvo que hacerse a sí misma. Pero su época de juventud fue un tiempo complicado para ella, sumergida en ambientes de fiesta, juego y alcohol donde perdió el poco dinero que tenía. En una de aquellas turbias veladas, Adrienne mostró su interés por la aviación y su sueño de convertirse en piloto. Un amigo suyo se la tomó en serio y le sugirió que se pusiera en contacto con el principal constructor de aeroplanos llamado Renneé Caudron. Adrienne no lo dudó, pensando que así podría cumplir su sueño a la vez que podría también pagar sus deudas. Su rápida carrera hacia el cielo Adrienne no se lo pensó dos veces y se trasladó a Le Crotoy, cerca del Canal de la Mancha, donde Caudron tenía su cuartel general. En dos meses conseguía su licencia de vuelo y empezaba a sentirse mucho mejor en el cielo que en la tierra, donde la tristeza y los problemas psicológicos eran demasiado constantes.
En 1930 intentaba asentar su vida personal casándose con otro aviador, Ernest Vinchon, con el que continuó volando y compartió ideas de izquierdas y republicanas que le llevaron a formar parte de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.
Adrienne Bolland fallecía a los 79 años el 18 de marzo de 1975 en París.
