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La ley del dios ciego - Mika Lobo

Publicado el 15 marzo 2018 por Esperanza Redondo Morales @esperedondo

La ley del dios ciego - Mika Lobo

Imagen: Amazon

Cada noche aparece en la ciudad un nuevo cadáver y los escenarios, espeluznantes y llenos de matices, consiguen poner a prueba la atormentada mente de la nueva inspectora encargada del caso, Lur Duarte, llevándola a descubrir pruebas que, unidas a su pasado y a unas circunstancias personales oscuras, la conducen inexorablemente a su propia destrucción.
Junto a sus compañeros, Jon y Esther, Lur deberá averiguar hasta qué punto puede ella misma estar implicada en toda esta trama de poder y justicia. Pero ¿se encuentra realmente preparada para conocer la verdad?

Edición: 1ª ed.
Publicación: autopublicado, 2015
Descripción física: 455 p.
ASIN: B013NVGJNY
CDU: 821.134.2-31"20"
Signatura: N LOB ley
Precio: 0,99 euros en Amazon.
CRÍMENES MITOLÓGICOS
Nuestra protagonista, la inspectora Lur Duarte, ha sido trasladada desde Narcóticos, su antiguo departamento, al de Homicidios. Su estreno en el nuevo destino no puede resultar más espectacular: el mismo día de su incorporación su superior, el comisario Ginés, le asigna un caso en el que tendrá que salir a la calle para investigar junto con su nuevo compañero, Jon Londe, un asesinato de lo más peculiar. La víctima es una doctora que ha sido asesinada en su casa; y lo más llamativo de todo es la forma en la que han preparado la escena del crimen: han sustituido las piernas de la mujer por un tronco de árbol, y han adornado el cuerpo de tal manera que parece que se hubiera convertido en un laurel. Nadie entiende nada hasta que entra en escena Esther, una antigua compañera de Lur que también ha sido trasladada a este departamento; no es que la inspectora tenga precisamente muy buena relación con ella, pero será Esther quien averigüe que el escenario se basa en el primer libro de Las metamorfosis de Ovidio, el poeta romano del siglo I.
A partir de este momento comenzará a aparecer, cada noche, un cadáver más; y todos parecen seguir el mismo patrón: cada uno de ellos representa una de las metamorfosis. Y aunque la inspectora Duarte no puede ver a Esther ni en pintura, no tendrá más remedio que acabar reconociendo que sin su ayuda es más que probable que no consiga desentrañar los misterios que rodean al caso; su antigua compañera no sólo es aficionada a la mitología griega y romana, sino que sabe bastante del tema y su colaboración será fundamental en este caso. En cuanto a Lur y Jon, los primeros pasos de la investigación los llevan a una institución hospitalaria, la Fundación Rosa de Vida, en la que trabajaba Dolores, la primera víctima; ya desde el primer momento, en el que tienen una charla con la enfermera Belinda Turm, la inspectora comienza a ser consciente de que ese lugar no le resulta del todo ajeno. Lur perdió a sus padres en un accidente de tráfico cuando viajaba con ellos siendo adolescente, y en su pasado hay una laguna enorme que no le permite recordar nada desde ese momento hasta que, años después, al salir del coma, se fue a vivir con su tía Jana; pero a raíz de la visita a la Fundación comienzan a aflorar algunos recuerdos que ella creía totalmente olvidados. Lur se siente desbordada: por un lado es totalmente novata en casos de homicidios y este no va a ser nada fácil; y por otro no consigue recordar su pasado pero hay muchas cosas que la atormentan y le provocan insomnio, unas pesadillas horribles y al mismo tiempo muy reales, un constante rechazo al contacto con otras personas, un profundo malestar casi crónico...
Según los inspectores, con ayuda de Esther y del pobre Liam (el forense, que no da abasto porque, como él mismo dice, tiene la sala de autopsias que parece el metro en hora punta), van avanzando en la investigación, Lur descubrirá que conoce a algunas de las víctimas, que algunas de las sospechas y de los indicios apuntan directamente a ella, y que en algunos de los casos está claro que más que de un asesinato se ha tratado de un ajusticiamiento. ¿Tendrá la inspectora algo que ver con los asesinatos? ¿Por qué está casi convencida de que ha estado antes en la Fundación, y no sólo de paso sino de manera más permanente? Poco a poco se verá envuelta en un torbellino de sucesos y de sensaciones que no está segura de poder manejar; entre ellas su relación con Jon, por el que siente el mismo rechazo que por el resto de las personas (el único ser vivo al que tolera sin condiciones es a su perra, Kohle), pero por el que siente también una atracción que en ocasiones le resulta muy difícil de eludir. Y el caso es que curiosamente, según iba avanzando en la lectura, a mí también me pasó un poco eso de sentirme atraída por Jon; me pareció sin duda un personaje de lo más carismático, con el que es imposible no empatizar y por el que es imposible no sentir cariño desde el mismo momento en el que lo conocemos.
Como no había oído hablar de la novela, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar. Pero fue empezar a leer los primeros párrafos y ya tuve claro que iba a ser de las que enganchan; además me resultó muy curiosa la casualidad de que los crímenes estuvieran basados en las metamorfosis de Ovidio y que se citara a tantos personajes mitológicos y las historias que los rodean, porque precisamente este curso en la carrera tengo una asignatura que es Iconografía y mitología, en la que estamos estudiando todas estas cosas. Y se me hizo muy ameno que se fueran intercalando los pasajes mitológicos con los correspondientes a la investigación del caso. También es cierto que la novela negra y policiaca es una de las que más me gustan, y eso siempre ayuda, pero la lectura es tan trepidante y tan amena (a pesar de la narración de algunos de los crímenes) que creo que incluso aunque este género no me hubiera gustado, la habría disfrutado igualmente. Es de las típicas historias que no sólo te enganchan sino que está todo descrito de una manera que según lees te lo vas imaginando todo perfectamente en tu cabeza; podría decirse que se trata de una novela muy visual, casi como si fuera en realidad una película. Personalmente me metí tanto en la historia, que con lo puntillosa que por lo general soy con las erratas, en este libro me he encontrado algunas pero estaba tan absorta que casi ni las he tenido en cuenta.
Y no sólo me ha gustado cómo está contada la historia, sino también la propia historia en sí. Y es que no se trata únicamente del trabajo policial que se dedica a investigar los crímenes y su relación con la mitología clásica; hay muchas más cosas detrás: sobre el pasado de la protagonista, sobre los entresijos de la Fundación, sobre la relación con los personajes y, lo más importante, su evolución; porque veremos los cambios que experimentan a lo largo de la novela... Y hay unos cuantos giros que por supuesto no puedo desvelar pero que nos harán querer seguir leyendo sin parar. De hecho, hacía ya unos cuantos meses que no me pasaba eso de, por ir tan concentrada en una historia, no darme cuenta de que me tenía que haber bajado del metro en la parada anterior, o de que casi me subo al autobús que no era... Si os gusta el género policiaco, yo desde luego ni dudaría en animarme con este libro, que para mí ha sido un descubrimiento de lo más agradable.

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