Ingredientes: para el suspiro: 4 claras de huevo, 125 grs almendra molida, 200grs azúcar glass, 75grs chocolate en polvo, 60grs azúcar, una pizca de sal. Para la mousse: 2 huevos, 150grs chocolate fondant, 100grs mantequilla, 200ml nata para montar, 60grs azúcar. Para la cobertura: 125grs chocolate fondant, 75grs mantequilla, 80ml leche.Llama la atención que no se utiliza harina... Se trata de capas de suspiro de chocolate, crujiente por fuera y tierno por dentro, con mousse de chocolate y una deliciosa cobertura... Para perder la cabeza!
Comenzamos preparando el suspiro. Para ello montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal.
Una vez montadas vamos añadiendo el azúcar granulado sin dejar de batir, hasta que se haya disuelto en el merengue, y reservamos. Por otro lado mezclamos el azúcar glass, la almendra y el chocolate, si es con una batidora o picadora mejor, porque la mezcla debe estar lo más fina posible.
De manera que a continuación la tamizamos, y vamos incorporando las claras montadas poco a poco, mezclando con cuidado, hasta que estén totalmente integradas.
Dibujamos sobre papal de cocina 2 círculos iguales y por el otro lado repartimos la mezcla, como si fuera un macaron gigante.
Dejamos secar a temperatura ambiente unos 45 minutos y a continuación los llevamos al horno a 100°C una hora. Los sacamos del horno y dejamos enfriar completamente antes de retirar el papel.
Mientras se va haciendo el suspiro, podemos preparar la mousse. Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve. Igualmente montamos la nata con la mitad del azúcar. El chocolate lo fundimos con la mantequilla y las yemas las batimos con la otra mitad del azúcar.
Mezclamos el chocolate fundido con las yemas y cuando esté bien mezclado introducimos las claras poco a poco, y una vez integradas hacemos lo mismo con la nata.
Una vez tengamos una crema homogénea reservamos en la nevera al menos 2 horas. Para montar la tarta colocamos una base de suspiro de chocolate, repartimos por encima la mousse y terminamos con la otra placa de suspiro.
Por último bañamos la tarta con la cobertura que haremos simplemente fundiendo y mezclando los ingredientes.
Ya puedes saborear la que muchos conocen como la mejor tarta de chocolate del mundo... La puedes reservar en la nevera pero a la hora de consumir es mejor sacarla un rato antes para que no esté muy fría y quede de locura.
