
Kill me again (John Dahl, 1989. EEUU): traspaso, al color estilo late 80’s, de las convenciones clásicas del negro, además de primero de los neo-noir filmados, de forma seguida, por Dahl, trilogía por la cual es más conocido por cualquier cinéfil@. Un relato criminal, de traición y venganza, con una atmósfera seca, como es el desierto de Nevada, y una trama desarrollada de forma relajada, donde la escena del “asesinato fingido” está filmada con una fuerte, muy sensual y elegante carga sexual. Sin embargo, su tibia conclusión debilita lo construido con anterioridad. Sus dos contribuciones posteriores, Red Rock West y La última seducción, fueron bastante superiores, pese a que la presencia de Michael Madsen suma puntos.


