Revista Coaching

La siesta y la publicidad por teléfono

Por Carolus @n_maquiavelo

Está usted echando una siestecita en el sofá después de comer y suena el teléfono.


Naturalmente, es publicidad. Ya que le han fastidiado, es el momento de la venganza. Creativa, por supuesto.




La siesta y la publicidad por teléfono

La siesta y la publicidad por teléfono

1/ Copie. Haga lo mismo que le hacen a usted cuando les llama. Dígale: “espere, que le paso con quien lleva este asunto”. Ponga el auricular al lado de un altavoz con la peor música que tenga. Coja el teléfono unos minutos más tarde. Si aun sigue ahí, repita el ciclo hasta que le dejen por imposible.
2/ Dígale que ahora no puede atenderle, pero que si le da su número de teléfono particular, con mucho gusto le llamará a medianoche, cuando más le duela.
3/ Puede contestar que no acepta lo que le ofrece porque es: homosexual/daltónico/zurdo/gitano/manco o lo que se le ocurra. Le preguntará la relación entre la oferta y su respuesta. Conteste que le está insultando y que está harto de ser discriminado. Cuelgue.


Llamada inoportuna por teléfono

Llamada inoportuna por teléfono

4/ Tenga a mano el Apocalipsis de la Biblia, córtele el rollo y empiece a recitar con voz grave y profunda cómo será la parte que describe la llegada del Anticristo. No suelen aguantar mucho.
5/ “Mi nombre es Maruja y le llamo de…”. No le deje acabar y diga con voz de clara sorpresa: “¡Maruja!, ¡cuántos años sin saber nada de ti! ¿No te acuerdas de mí, que salimos juntos hace ya años?”. Y cuelgue. Como es seguro que volverá a llamar; entonces, que sea su mujer/novia/hermana/amiga quien conteste y la ponga de vuelta y media por ligar con maridos ajenos.
Si se le ocurre una venganza o le funciona otra diferente, no se corte y cuéntelo en los comentarios.

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