En la gélida ciudad de Estocolmo nació una muchacha que desde que tuvo uso de razón soñaba con ser actriz. Su talento y determinación la llevaron a lo más alto de un Hollywood que, sin embargo, a punto estuvo de estigmatizarla. Ingrid Bergman ganó tres Oscars de Hollywood, fue nominada en varias ocasiones más y protagonizó cintas míticas como Casablanca. Pero su romance con Roberto Rossellini estando ella casada, socavó los cimientos del puritanismo más rancio de Norte América. Durante un tiempo estuvo alejada de Hollywood pero sus directores y productores no podían permitirse que el amor de Ingrid destruyera una de las minas más rentables del Hollywood del siglo pasado. Trabajó en teatro, cine y televisión hasta pocas semanas antes de su muerte, tras una dura lucha contra un cáncer de mama. Su hija, Isabella Rossellini mantiene viva su memoria en el cine.
Ingrid Bergman nació el 29 de agosto de 1915 en Estocolmo. Su padre era un fotógrafo llamado Justus Samuel Bergman quien transmitió a la pequeña la pasión por el mundo artístico. Su madre, Friedel Adler, de origen alemán, falleció cuando Ingrid tenía tan sólo dos años. Diez años después también perdería a su padre, quedando a cargo de su tíos.
Ingrid, que desde pequeña soñaba con convertirse en actriz, nada más finalizar los estudios de bachillerato, ingresó en el Royal Dramatic Theater de Estocolmo. Empezaba entonces una carrera de manera tímida, apareciendo en alguna obra de teatro y como actriz secundaria en cintas suecas. Su oportunidad llegaría en 1936 con Intermezzo, una película que tuvo un gran éxito en su país y que llamó la atención de un productor de Hollywood, David O. Sekznick. David mandó comprar los derechos de la película para la Metro Goldwyn Mayer mientras ultimaba un contrato para Ingrid.
En aquel tiempo, se había casado con un dentista llamado Petter Lindström con el que tuvo su primer hijo. En 1939 Ingrid Bergman, junto a su marido y su hijo, se trasladaron a vivir a Hollywood donde protagonizó un remake de Intermezzo.
Pero fue en 1942 con su papel en la mítica Casablanca, el que la convirtió en una auténtica estrella de la meca del cine. Un año después repetía éxito con la adaptación a la gran pantalla de la obra de Hemingway Por quién doblan las campanas y conseguía su primera nominación a los Oscars. Pero tuvo que esperar a 1944 para conseguir la preciada estatuilla por su interpretación en Luz que agoniza. Ingrid Bergman siguió cosechando éxitos con cintas como Las campanas de Santa María y Juana de Arco por las que obtuvo sendas nominaciones al Oscar. Ingrid fue también una de las musas de Hitchcock para quien en aquellos años protagonizó tres de sus películas.
En 1957 la historia de amor entre Ingrid y Roberto Rosselllini llegaba a su fin. Un año después se casaba por tercera vez con Lars Schmidt, un empresario sueco del que se separaría en 1975.
