





Son lámparas realizadas con azucareros procedentes de diferentes lugares de Europa unidos a una llanta de bicicleta, con tazones y coladores esmaltados, con antiguas hormas de zapatos, con botellas de sifón vintage iluminadas interiormente con leds, con planchas antiguas de viaje, y otros objetos que él mismo se encarga de recuperar.


















A mí me han fascinado sus diseños, y seguro que a vosotr@s también!
