
Las galletitas Tamago Boro se introdujeron en Japón desde Portugal en el Siglo XVI.

Se cocinan al horno y están elaboradas por lo general con harina de trigo sarraceno, patata, huevo y azúcar.

Son de textura muy suave y se deshacen en la boca, incluso en Japón se le suele dar a los niños pequeños.


También son digestivas y cuando se tiene alguna molestia estomacal se utilizan como comida ligera. 100% recomendables ^__________^
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