La ubicación lo es todo. Un piso en mal estado puede repararse, pero unas vistas feas casi nunca tienen remedio. Cuando vemos una casa por primera vez e intuimos las vistas, algo nos impulsa a ir hacia el balcón o la terraza para disfrutarlas y después vemos el resto, ¿no os ha pasado eso antes? El piso a continuación puede estar mejor o peor decorado, con muebles caros o no, pero esas vistas y la ubicación valen más que todo. (¡Y que conste que hay una colección de lámparas de Louis Poulsen que son una envidia!)
Revista Decoración
Sus últimos artículos
-
La teoría del rojo inesperado explicada con un piso escandinavo
-
Paredes terracota, lino y luz de mañana: el dormitorio nórdico más acogedor que veréis hoy
-
Berah Getah – Muebles de madera maciza, lo esencial que perdura
-
Piso pequeño con decoración nórdica: 37 m² perfectamente pensados para vivir y trabajar



















