
Cerramos otra semana de pura música, sorpresas y ganas de romper las pelotas con otro de los mejores discos de este enloquecido 2026. Me refiero al álbum homónimo de los españoles Le Tour de Force, un power trío de aquellos que lejos de los lugares comunes de la ostentación técnica vacua, se lanzan con una embestida enmarcada en este trabajo homónimo editado en 2026 que es una carta de presentación apabullante, meticulosa y con el pulso caliente. ¿Qué se siente al escuchar este debut? Te pone en un estado de alerta crimsoniana de música psicótica. No son sonidos diseñados para relajar en el sillón ni para tararear estribillos en la ducha; te exige atención, te atrapa en su lógica geométrica y te recompensa con esa descarga de adrenalina pura que solo genera presenciar a músicos arriesgando el físico en cada compás. Respira una atmósfera de rigor, pero también de juego cómplice, demostrando que la complejidad técnica puede convivir perfectamente con el groove y la organicidad visceral. Y con esto nos despedimos para encontrarnos la semana que viene con mucho más de lo mismo, que es siempre distinto pero siempre lo querés.
Artista: Le Tour de Force
Álbum: Le Tour de Force
Año: 2026
Género: ----
Duración: ----
Referencia: Link a Discogs, Bandcamp, Youtube, Wikipedia, Progarchives o lo que sea.
Nacionalidad: ---
Ya Rockarte presentó este disco en una de sus animaciones y dijimos que lo teníamos que hacer un posteo sobre el disco, y aquí está. Si hay un Santo Grial que persigue cualquier cultor del rock instrumental moderno, es encontrar un disco que logre manejar la tensión milimétrica del math-rock y la elegancia cerebral del progresivo clásico sin sonar como un frío trabajo de conservatorio. Justamente eso es lo que destila el debut homónimo de Le Tour de Force, el proyecto ideado y comandado por el guitarrista Fernando de la Figuera (con un pie y medio metido en la escuela de la guitarra en red y las resonancias de la mismísima factoría frippiana), secundado por un tridente de lujo que incluye a Fran Gazol en la batería y Martín Gros en el bajo.

Desde el punto de vista estrictamente instrumental, este disco es un tratado de arquitectura sonora. La guitarra de De la Figuera no busca el lucimiento pirotécnico de los solos autocomplacientes, sino que opera como un engranaje más dentro de una maquinaria polirítmica implacable. Compases irregulares, amalgamas que marean a cualquiera que intente llevar el pulso con el pie y un entramado de cuerdas que cruza texturas acústicas y eléctricas con una limpieza asombrosa. La base rítmica de Gazol y Gros empuja con una pegada quirúrgica, logrando que los cambios de dinámica que van del murmullo sutil al muro sónico eléctrico, fluyan con mucha naturalidad.
Hay que estar muy seguro de lo que has grabado para presentar tu primer trabajo a todo un Bill Bruford. Ocurrió en un reciente prog festival (de los de verdad). En donde también estuvo, entre otros, David Cross Band.Pero Fernando de la Figuera (guitarras y strings), lo tuvo claro. Joven músico con tradición familiar de artistas y creadores, pone en marcha su Le Tour de Force. Junto a Fran Gazol (batería, percusiones) y Martín Gros (bajo).
Aclaran que "el disco es experimental pero estructuralmente claro, virtuoso pero conciso, diferente pero divertido". No les falta razón. A éste irreductible admirador de King Crimson no se le escapa una. Vienen pisando fuerte, desde Zaragoza, mi city.
Y abren fuego con "Radical" (5'21), donde la álgebra rítmica se fusiona con combinados arpegiados de indudable escuela Fripp. Adaptada a sus planes como lo hicieran maravillosos freaks del tipo Animals as Leaders. Suben en lento crescendo que busca sensaciones fuertes, que no gratuitas, y para ello construyen un andamiaje de sólida instrumentación grupal. Llena de polirritmias y endiabladas emboscadas guitarrísticas.
Mimetizan guitar-synth para "Planet 503" (8'57), gustan de métricas gimnásticas, que sin embargo no avasallan. Melodías sinuosas y adornos rítmicos minuciosos. Todo cuidado hasta la obsesión. Esencias Crimson mid-70s de idéntica efectividad. Suben la tensión instrumental hasta límites del Steve Vai más piro-técnico. Tal cual. Y esto acaba de empezar.
"The Genesis of the Seven Tides" (7'16) nos revela el amplio, inmenso y rico universo sonoro Le Tour de Force. Por similares influencias, a veces parecen los tremendos Don Caballero. Pioneros americanos del math rock, si no lo fueron antes sus inventores, los King Crimson del "Red". Los solos son pura composición, cada nota es un paso y una estrategia. Incluyen guiño hendrixiano en el menú. Esto es rotundo, señores.
Y como si los actuales Beat se hubieran puesto a componer nuevo material inédito, emulando la cosecha crimsoniana 80s, "Inconsciencias" (11'40) ataca por ése flanco sin ningún complejo, con "disciplina" de Legión Romana. Las ideas rebosan el tarro mental, y el bombardeo de sensaciones-cambios rítmico-melódicos es intenso, constante e implacable. Bendita inconsciencia, pues. La grabación es limpia y nítida, por encima de la media. Y en ello Chechu Martínez y Javier Roldón se han aplicado a fondo. Menudos son. Cada elemento de éste tridente killer, se escucha en sus propios devaneos a la perfección. La catarsis resulta aquí abrumadora.
Para descansar un poco, "Daydreaming" (9'28) lleva un inicio de aparente respiro. Que trae símiles con el más melódico math japonés (Kyojaku, Toe, Tricot, Totorro.....), y un bonito entramado de positividad. Se ve luz al final del túnel. Precioso corte, con un trabajo de composición titánico.
"Psyco-Jungle" (5'28) nos devuelve a sus pesadillas y desquicies instru-mentales. Que aquí llegan al hard rock científico y a la quema de barcos shredder, pero con talento e inteligencia. Agotador ejercicio cerebral..... Como todo placer extremo.
Rematan la faena con "Penguins" (7'36) casi con subliminal sabor flamenco en su inicio, que muta en una especie de marcha militar a por la invasión de Polonia, (no me cabe duda de ésto!). Colosal exhibición de técnica sin perder corazón ni alma. Música pura. Que ofrece el broche de oro a uno de los mejores discos progresivos nacionales del año.
Dice Ross Russell en "Bird", biografía de Charlie Parker, (que leo ahora mismo), a propósito de sus comienzos en la orquesta de Jay McShann:
"El tono de Parker tiende a tocar demasiadas notas, pero su continua búsqueda de ideas y la consistencia con que las encuentra, compensan ampliamente lo que podría ser fácilmente tomado como una debilidad".
Obviamente Fernando no es, (todavía), Charlie Parker. Pero el texto se ajusta muy bien a éste monstruoso debut.
Y a Bruford seguro que le ha encantado.

Le Tour de Force se alza como una de las sorpresas instrumentales más sólidas y sofisticadas del año, un manifiesto ineludible para los que entienden que el rock progresivo actual debe seguir desafiando los límites del lenguaje de la guitarra. Para meter en el reproductor cuando la nave necesite calibrar los instrumentos con precisión milimétrica y poner a trabajar las neuronas al ritmo de un verdadero seleccionado de la vanguardia.
Lo podés comenzar a escuchar desde acá:
https://open.spotify.com/intl-es/artist/327v3j8BM7OOzTwgpQC5pn
Lista de Temas:
1. Radical
2. Planet 503
3. The Genesis of the Seven Tides
4. Inconsciencias
5. Daydreaming
6. Psycho-Jungle
7. Penguins
Alineación:
- Fernando de la Figuera de Arriba / Guitar
- Martín Gros Breto / Bass Guitar
- Francisco Gazol Gracia / Drums.
