Revista Maternidad

Libros infantiles: indispensables en nuestros juegos

Por Mamaquesabe @mamaqsabe

Desde bien pequeña Emma ha estado en contacto con libros, al igual que disfrutamos en familia de ellos con su hermano mayor. Al principio los usaba para pasar las hojas gruesas de cartón de esos primeros libros; me da la sensación de que es muy meticulosa en sus juegos, y siempre muestra una destreza que me sorprende. Ese fue su primer acercamiento a ellos. No los miraba, pero pasaba muchos ratos pasando hojas.

Cocodrilo Kalandraka

Mini y los libros con 5 meses

Luego llegó la etapa de jugar sola con sus cubos encajables y torres, y lo que yo hacía era sentarme en el suelo y leer en voz alta los cuentos, pues el pasar hojas ya no le suponía ningún atractivo. De vez en cuando me miraba y seguía a lo suyo, pero nada más, salvo que usara a “Lecturitas” como os conté aquí para animarla a venir con nosotras ;-)

Mini y lecturitas

Más tarde, a partir del año ya se acercaba para ver qué me traía entre manos al mismo tiempo que seguía escuchándome leer mientras ella jugaba a otras cosas, pero ya pasaba ratitos mirándome y viendo qué dibujos había en aquellos libros. Empezamos además a ir a la bebeteca, y  a traernos cada semana libros de ella (como podemos traer 5, ella cogía alguno que le llamaba la atención y yo me traía otros para renovar mis lecturas en voz alta). Así, un día empezó a incorporar los libros en nuestros juegos por las tardes: ya cogía los cuentos que dejaba en la mesa del salón y me los daba a mí para que se los leyera. Empezó a sentarse a mi lado o enfrente mientras yo les mostraba las ilustraciones y me inventaba los textos conforme veía que le gustaba algo que introducía en mi lectura improvisada. Había veces que pasábamos por los 5 libros y había que volver a empezar: “ma”, “ma” (más, más).

No sale de casa sin su cuento...

No sale de casa sin su cuento…

Algo que me empezó a llamar la atención es que ya elegía qué cuentos eran los que le gustaban, porque como yo me traía cualquiera que me gustara, sin atender al contenido, había algunos que eran claramente para más mayores, pero otros (sobre todo si aparecían niños, fotos reales, animales grandes…) le gustaban mucho. “Conto”, “conto” (cuento, cuento) me decía. Incluso en la bebeteca si encontraba el que le había gustado tanto tras devolverlo, había que volverlo a sacar.

Hacer uso de las bibliotecas permite disfrutar de muchos libros para los niños

Hacer uso de las bibliotecas permite disfrutar de muchos libros para los niños

Ahora ya dice “te lo conto” (te lo cuento) y me trae el libro, pues siempre que traía un libro yo le decía: ¿te lo cuento?. “A senta” (a sentar) me dice a continuación, porque lo que le gusta es que la siente en mis piernas y lo veamos juntas. Me deja contarlo (siempre y cuando no sea muy largo el texto de la página) pues tras la primera lectura ya sabe lo que hay dibujado y quiere pasar siempre las páginas hasta llegar a la que quiere que te entretengas más con alguna “tontería” de las que me hubiera inventado…

La lectura en familia es un pequeño placer diario

La lectura en familia es un pequeño placer diario

Especialmente ahora con 20 meses le gustan libros con muchas ilustraciones de cosas cotidianas que usamos tipo Wally: ¿dónde está el teléfono?, ¿dónde están los zapatos?, ¿dónde está el paraguas?, ¿y las llaves?… Sin duda este tipo de libros son sus favoritos ahora, junto con los de ilustraciones de animales y de niños, y favorecen la adquisición de vocabulario.

Los libros para señalar cosas cotidianas le gustan mucho

Los libros para señalar cosas cotidianas le gustan mucho

Este libro también es de este tipo: muchos objetos que sirven para jugar con el vocabulario

Este libro también es de este tipo: muchos objetos que sirven para jugar con el vocabulario

¿Cómo jugáis vosotros con los cuentos? ¿Cuáles son sus favoritos?

 


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