Para mí 2013 sí ha sido un año lleno de buenos discos y muchos de los que he comprado se quedarán fuera de esta selección del año (David Bowie, Miles Kane, North Mississippi Allstars, Lee Rana
ldo, Charles Bradley, Brendan Benson, Mavis Staples, Yo La Tengo, Iron & Wine, Lloyd Cole, etc).Mi selección, en contraposición a la de Manuel, está formada por tres discos de debut:Matthew E. White: BIG INNER.Big Inner salió a la venta en agosto de 2012 en EE.UU. pero no fue hasta enero de este año que se publicó en nuestro país, por eso lo considero un álbum de 2013 y quiero destacarlo como una de las más gratas sorpresas musicales del año que ahora finaliza.Big Inner es un gran álbum lleno de referencias a casi toda la música americana del siglo pasado y también lleno de reflexiones, humanas y espirituales, que Matthew E. White nos transmite con su profunda voz, a veces desganada, en su justa dimensión y llenando los surcos de intenso Soul y Pop, acompañado por un amplio elenco de colaboradores que hacen de este álbum de debut una obra mayor.
The Shouting Matches: GROWNASS MAN.Justin Vernon abandona su alter ego, Bon Iver, para sorprendernos con un nuevo trabajo lleno de Blues, algo de Gospel y mucho de sentimiento sureño. Acompañado por Phil Cook y Brian Moen, nos invitan a pasarlo bien, como parece que han hecho ellos mientras grababan el disco, con un puñado de canciones que pasan del Soul al Funky, o del Rockabilly al sonido más pantanoso de una forma honesta y sin pretensiones.
Tercer disco de debut, pero esta vez desde Irlanda del Norte y facturado por cuatro chavales de entre 17 y 19 años. Energía a raudales y un sonido sesentero que llena los surcos de riffs y ritmos que me recuerdan lo mejor de los Animals, los Yardbirds o los Rolling Stones, con versiones de Muddy Waters, Bo Diddley, Willie Dixon o Nick Lowe incluidas. Excelente ejecución musical y una puesta en escena desafiante y profesional para la corta edad del grupo.
MansionComo le ocurre al compañero revolver, también pienso que este 2013 ha sido un año de muy buenos discos. Varios de ellos, ya han sido comentados en el blog, por lo que sin llegar a insistir nuevamente en repasarlos, si que es bueno volver a recomendarlos. Yo me he decidido por estos tres (ademas de varios de los que que mis compañeros de redacción han citado anteriormente).
Desde que escuché por primera vez esa barbaridad que responde al nombre de Jubilee Street, tuve claro que estaba ante uno de los discos del año y un retorno por todo lo alto del mejor Nick Cave. El disco, es apasionado, oscuro, intenso. El Cave de toda la vida. Temas como el precioso inicio con Whe No Who U R, la maestría de Wide Lovely Eyes, o la intensidad apocalíptica del tema que da titulo al album, son muestras maestras del extraordinario talento de este enfant terrible del rock. Con este disco, Nick Cave ha demostrado que lejos de haberse quedado estancado, sigue demostrando que su voz y su apasionado muestrario estilístico, siguen tan vivos como siempre.