
El origen de los celos, en concreto en la pareja, no se reduce a una sola causa, pero a menudo se habla de una como la más probable: el celoso tiene baja la autoestima. La verdad es que en cierta medida es cierto pero no completamente.Celos y la autoestima. El celoso siente que perder a alguien a quien quiere a su lado o el mero hecho de ser engañado es insoportable, siente que necesita certezas constantes de que lo que teme no va a ocurrir. El problema es que la necesidad de pruebas puede ser tan perturbadora que produzca dudas constantes imposibles de eliminar por este medio. Por tanto, alguien que tenga la autoestima baja tenderá a buscar con más asiduidad evidencias que le calmen, pues más fácilmente sentirá que no merece lo que tiene y que debe estar atento a cualquier amenaza de perderlo. La realidad es que la necesidad de control propia de la persona, unida a la amenaza de perder algo valioso, es suficiente para producir el sentimiento de celos y que se desaten infinidad de conductas de corte compulsivo encaminadas a obtener certezas sobre los verdaderos sentimientos de la pareja.Por otro lado, las personas con baja autoestima en ocasiones “depositan” su autoestima en los demás, es decir, le otorgan a los demás la capacidad de decidir si valen o no: “si dice que le gusto entonces es que soy guapa”. Esta actitud puede favorecer que estén pendientes en todo momento de halagos, mensajes positivos y comprobaciones acerca de su persona que pueda ofrecerle el otro. Ese estar más pendientes, junto con la inseguridad que antes comentaba, puede hacer que surjan más sospechas sobre la conducta por ejemplo de la pareja.
