La receta proviene de uno de mis blogs favoritos el de Cristina, Kanela y limón. Fue verlas y querer devorarlas aunque hasta el día de hoy no he podido darme ese gustazo.
Me encanta cómo quedan los bizcochos, magdalenas y similares con las verduras (calabaza, calabacín, zanahoria...). Y estas madeleines no me han defraudado para nada. Esponjoso, un tanto húmedo y sin rastro de sabor a la calabaza, tan solo un color más anaranjado del habitual.
Ingredientes:- 2 huevos.
- 70 grms de azúcar.
- 100 grms de puré de calabaza.
- 75 grms harina de fuerza.
- 1 cucharadita de levadura química.
- 1 pizca de sal.
- 80 grms de mantequilla derretida fría.
Preparación:
Lo primero de todo será preparar el puré de calabaza y para ello coceremos unos 225 grms de calabaza hasta que esté tierna, dejaremos que enfríe y lo escurriremos bien en un colador hasta que eliminemos todo el exceso de líquido. Batiremos los huevos con el azúcar hasta que monten y sin dejar de batir añadiremos el puré de calabaza. En un cuenco pondremos la harina junto con la levadura y la sal (todas ellas tamizadas), y lo incorporaremos al mezcla anterior uniéndolo todo bien y con movimientos envolventes. Por último añadiremos la mantequilla derretida. Verteremos la mezcla en el molde de madeleines, previamente engrasado. Introduciremos en el horno precalentado a 180º, con calor arriba y abajo, durante 15 minutos. Una vez fuera del horno dejaremos enfriar sobre una rejilla.


