Revista Cultura y Ocio

Mantener el paso – @relojbarro

Por De Krakens Y Sirenas @krakensysirenas

Suena la música, lenta, sensual, me acerco a ella, cojo su mano y la atraigo a mí. Ella pasa su mano libre por detrás de mi cuello y me abraza suavemente. Nuestros ojos brillantes nos reflejan en la oscuridad, nuestros labios se sonríen, nuestros cuerpos buscan contacto, mi pierna entre las suyas, sus piernas apretando levemente la mía, mis manos se anclan a su cintura. Lentamente, vamos sincronizando.

Ella pega su pecho ligeramente al mío, pero yo giro su cintura de repente, sin brusquedad pero con firmeza. Mis labios rozan su cuello desde atrás, huelo su dulce perfume, ella lo nota y siento cómo su piel se eriza, mientras nuestros cuerpos se adaptan, se conocen, se encajan.

Inclino mi pecho hacia delante acompañando su espalda, ella baja su cabeza mientras con una mano retira su larga melena morena, dejando a mi vista el símbolo de infinito tatuado en su nuca, sexy. Con mi mano derecha cojo su hombro desde atrás y la atraigo hacia mí. Ladea su cabeza y la gira para mirarme fugazmente, sonríe. La vuelvo a girar con energía, nos miramos con complicidad, los labios a milímetros, empiezan a insinuarse, nuestra respiración se acelera, se acompasa.

Me separo un poco, paso mi brazo por debajo del suyo y lo levanto, llevando su brazo a mi cuello mientras mi otra mano busca su espalda con seguridad. Me doy la vuelta con ella cogida a mí girando juntos, somos uno. Ella ondula su cuerpo, se arquea y yo acaricio su cara, voy bajando la mano por su cuello, su clavícula, rozo su pecho insinuante y sigo camino hasta su cadera mientras ella vuelve a arquearse una y otra vez separando y juntando su cintura a la mía. Su respiración ahora es entrecortada, mantenemos el mismo paso, somos cadencia, inercia, sensualidad, pulso y latido unísono. El final se acerca, lo saborearemos intensamente.

Recupero el control momentáneamente, cojo su pierna y la llevo tras mi cadera a la vez que dejo que ella se eche hacia atrás con mi mano sujetando su nuca, con su infinito en la palma de mi mano, ella cierra los ojos y se deja sostener por mí, nadie existe excepto nosotros.

La canción acaba, la levanto con suavidad hasta recuperar su verticalidad. Nos miramos, reímos tímidamente, nos damos nuestros dos primeros besos, me dice que le ha encantado y que le reserve otra canción.
Empieza otro tema, otro chico le coge de la mano y se la lleva a otra parte de la pista, otra chica coge mi mano y me lleva en dirección contraria.

Cojo sus manos, describo un circulo abriendo sus brazos hacia afuera acompañando sus muñecas con el dorso de mis manos y las paso por detrás de mi cabeza, atrayéndola mientras, nuestros ojos, se miran por primera vez antes de centrarnos en la canción. Poco más de tres minutos por delante para, quizá, conectar a través de la música e intentar seducirnos, ¿bastará?

(Mi especial agradecimiento a MGR por su ayuda, sin la misma, este relato breve no habría sido posible. Reloj de Arena)

Visita el perfil de @relojbarro


Volver a la Portada de Logo Paperblog