
Hace unas de entradas publiqué como hacer una mantequilla casera, y ya dije allí que le daríamos unas vueltas... pues bien aquí está una de esas vueltas... una mantequilla de marisco, así la llaman, aunque marisco lleva más bien poco, es una receta de aprovechamiento total, está hecha con las cáscaras y las cabezas de langostinos en este caso, de este plato... Eso si, os puedo asegurar que está buenísima, recuerdo perfectamente la primera vez que la probé, como me gustó, y lo difícil que fue convencerme de que era una receta de reciclaje... tengo que decir en mi defensa que hace de eso uuunos cuantos años!
Y ya que se trata de un reciclaje y mis amigas Marisa y Rosalía, tienen un reto de este género de lo más chulo, pues allá que nos vamos a Reciclando Sabores.Ingredientes:250 g de mantequilla normal, o sin lactosaLa cascaras y las cabezas de 500 g de langostinos1 copa de brandySal y pimienta:
Elaboración:La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente, para ello ha de estar varias horas fuera de la nevera.Las pieles y las cabezas de langostinos se saltean en una cazuela con 50g de mantequilla, cuando todas estén sofritas añadimos el brandy, que previamente habremos calentado en un cazo, y lo flambeamos. A continuación se trituran... en esta ocasión lo he hecho en la theromomix, pero lo tengo hecho muchas veces con otros procesadores, esta receta la tengo desde mucho antes de comprar la Thermo. La pasta resultante se mezcla con la mantequilla y a continuación se pasa por un tamiz, la moldeamos a gusto (queda muy bien mentida en un molde pequeño con una forma bonita), la metemos en el frigo unas horas... hasta que se haya endurecido.Con una tostadita de un buen pan... está de vicio!
Notas:
La versión sin lactosa es exactamente igual, la única diferencia es que se hace con mantequilla sin lactosa.
La textura es más blanda que la de la mantequilla normal, porque la mantequilla sin lactosa también lo es, pero el sabor es muy rico también.


¡Buenas noches!
