
Estoy bajo estos árboles
como el que está
en medio del océano.
El aire entre sus ramas
suena como las olas,
a veces una aguja de pino
me salpica la ropa.
El suelo permanece quieto,
sólo se mueve
mi cabeza que va
de un lado a otro,
sometida al vaivén
del agua o del aire
que incansable sostiene
esta parábola marina.
Fotografía Toñy Riquelme
