Revista Cultura y Ocio

MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten

Publicado el 25 noviembre 2015 por Tomas
Las profundidades marinas son uno de los terrores ancestrales del ser humano. El miedo a un elemento que no es el nuestro, en el que estamos desvalidos, de cuyas simas abisales desconocemos prácticamente todo y que nuestra imaginación ha poblado, desde el principio de los tiempos, de criaturas gigantescas y terribles. El Leviatán bíblico; la ballena que devoró a Jonás; las sirenas que asediaron a Ulises; las leyendas de marineros sobre la serpiente de mar o el kraken, capaces de hundir una embarcación... tuvieron su reflejo en la literatura, con clásicos universales como "Moby Dick", de Herman Melville, o los enormes pulpos que atacan el Nautilus en "Veinte mil leguas de viaje submarino" de Julio Verne. 
En 1973, Peter Benchley publicó "Tiburón", que Steven Spielberg convertiría dos años después en un clásico instantáneo del cine y en uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia, contribuyendo de paso a acrecentar la inmerecida fama de "devorador de hombres" del gran blanco y alimentar la psicosis colectiva hacia un animal cuya existencia es vital para el delicado equilibrio del ecosistema oceánico.
"Tiburón" provocó también una avalancha de imitadores, y la literatura y el cine se plagaron de bichos hambrientos de carne humana, muchas veces pobres sucedáneos o clones de combate del original. Pero en 1997, un estadounidense licenciado en medicina deportiva y con ciertos problemas económicos, llamado Steven Robert Alten, decidió plasmar su pasión, la oceanografía, en una novela de terror que trataría sobre una criatura fascinante a cuyo estudio había dedicado más de diez años: el Carcharodon Megalodon, un antepasado prehistórico del gran blanco, el superdepredador que dominó los océanos de nuestro planeta durante millones de años y que podría alcanzar, según algunos paleontólogos, hasta 30 metros de longitud, con una boca de tres metros de diámetro, que alojaba dientes de 18 cm. de largo. 
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten
[Esta entrada contiene spoilers. Lo siento, he sido incapaz de escribirla sin incluirlos. Si no deseas conocer detalles de la trama de las novelas de la serie, es mejor que lo dejes ahora. Mis disculpas]

La obra de Alten parte del supuesto de que estos seres no se hubiesen extinguido, y siguieran existiendo en las profundidades abisales.
La fórmula de Steve Alten es simple pero efectiva: cada entrega va más allá que la anterior. Una escalada de terror, de acción y de espectacularidad. Tan simple y efectivo como el estilo del autor, que usa una estructura narrativa y un lenguaje sencillos, asequibles, incluso algo  escaso de recursos, con un ritmo muy alto y una sucesión ininterrumpida de acontecimientos emocionantes y adrenalínicos. Un estilo propio del thriller de acción y de la literatura para el gran público, que le ha convertido en un verdadero "captador de lectores": es el autor más recomendado en los centros de estudios y bibliotecas de su país para fomentar la lectura e iniciar en ella a aquellos jóvenes (y no tan jóvenes) más reacios. Se dice que Alten atesora miles de correos electrónicos de "nuevos lectores" que le agradecen haber descubierto el placer de la lectura a través de sus obras. 
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten

"MEG, a novel of deep terror" se publicó en 1997 (En España simplemente "MEG") y rápidamente se volvió un éxito de masas, dando lugar a una saga que continúa escribiéndose y convirtiendo a Steve Alten en uno de los mayores superventas de la literatura actual, con millones de seguidores que esperan ansiosos nuevas aventuras de sus superdepredadores favoritos. 
"MEG" sigue la estructura clásica de las "novelas de monstruos": Presentación del monstruo y del héroe, andanzas del monstruo devorando personas y destruyendo embarcaciones, persecución por parte de los humanos y titánica lucha final entre el héroe y el monstruo, con la muerte de éste.
Así, conoceremos a Jonas Taylor, el protagonista a lo largo de la saga. Taylor es un antiguo piloto de sumergibles, tal vez el mejor que la Armada estadounidense pudo tener. Pero años antes de comenzar la historia sufrió un accidente en la fosa de las Marianas: a miles de metros de profundidad, vislumbró un megalodon, padeciendo un ataque de pánico, subiendo a la superficie sin cuidar la descompresión y provocando la muerte de los dos científicos que le acompañaban. Tras ello, abandona la profesión y se reconvierte en paleobiólogo, obsesionado por demostrar al mundo que el megalodon no está extinto.
Taylor es requerido por un viejo amigo, el oceanógrafo Masao Tanaka, para que le ayude a recuperar un valioso robot perdido en la fosa de las Marianas. Allí Taylor debe enfrentarse de nuevo a sus miedos, y encuentra no uno, sino dos megalodones, de los cuales una hembra consigue subir a la superficie. A partir de ahí, la depredadora se cebará en las manadas de ballenas, y devorará a bastantes personas antes de que Jonas Taylor consiga matarla en una espectacular lucha final. Para asegurar la continuación, la megalodon estaba preñada en el momento de su subida a la superficie, dando a luz a tres crías, una de las cuales (otra hembra) es capturada y confinada en un gigantesco acuario propiedad del Instituto Tanaka, concebido inicialmente como santuario de ballenas.
"MEG" introduce a otros personajes fundamentales de la saga: Al mentado Masao Tanaka, a su hija Terry, que será la pareja de Jonas, y a Mac, el mejor amigo de éste y experimentado (pero problemático) piloto de helicópteros.
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten
En 1999 llegó "The Trench" (En España "MEG: La fosa"). Alten sube la apuesta: a los megalodones se les unen los kronosaurios, que habrían sobrevivido al período Cretácico en la fosa de las Marianas. La historia, que trancurre cinco años después de la anterior, comienza con Ángel (pues así se llama la megalodon capturada en "MEG"), como estrella del espectáculo que el Instituto Tanaka ha creado en torno a ella, exhibiéndola en público. Pero el Instituto está en quiebra por las acciones legales derivadas de los ataques de la madre de Ángel, y debe asociarse con un magnate de oscuro origen llamado Benedict Singer, para la exploración de las fosas abisales. Para complicarlo todo, Ángel está en celo y huye del acuario, siendo seguida por un megalodon macho al fondo del océano. 
En "MEG: La fosa", Steve Alten incorpora elementos de espionaje y terrorismo internacionales, con un Benedict Singer que parece una combinación del Capitán Nemo de Verne con un villano de película de James Bond, y una historia en la que participan Osama Bin Laden, la CIA, el Mossad y los gobiernos estadounidense y japonés. Taylor, ahora casado con Terry y acosado por pesadillas que le impiden olvidar lo ocurrido años antes, debe enfrentarse nuevamente a Ángel, a su galán el megalodon macho, y a los malévolos planes de Singer. Aparecerá también Michael Malen, un ambicioso biólogo marino que tendrá un papel importante en la siguiente novela como villano.
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten
En 2004 se publica "MEG: Primal Waters", en España "MEG 3: Aguas primitivas". Y sí, Alten vuelve a subir el listón del espectáculo y la adrenalina. Ahora serán tres los megalodones a los que habrá que hacer frente, y uno de ellos posee ayuda humana. 
Han pasado dieciocho años desde que Ángel se escapase del Instituto Tanaka, y Jonas Taylor y Terry, ahora padres de dos hijos (David, de catorce, y Danielle, de diecisiete) pasan por graves apuros económicos, con el Instituto Tanaka cargado de deudas inasumibles y acosado por dos tiburones de los peores: dos agentes inmobiliarios dispuestos a convertirlo en un residencial de lujo con puerto privado. 
Taylor recibe una oferta tentadora: una elevada suma de dinero por participar como comentarista en un programa de telerrealidad titulado "Temerarios" ("Daredevils" en el original), en el que un grupo de amantes del riesgo extremo recorrerán el Pacífico a bordo de un galeón español realizando todo tipo de proezas como surfear olas gigantes o nadar entre tiburones. Pero tras la oferta se halla Michael Malen, que busca vengarse de Taylor por lo ocurrido en "MEG: La fosa" y que puede manejar a Caracortada (Scarface), el megalodón macho hijo de Ángel, para que suba a la superficie y ataque a los humanos.
En esta entrega, Steve Alten hace modificaciones en su estilo narrativo, usando el presente para relatar parte de la acción, introduciendo largos pasajes divulgativos, usando varias lineas argumentales paralelas y una acción ubicada 18000 años en el pasado, protagonizada por una hembra de megalodón.
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten
En 2009, la serie continúa con "MEG: Hell's Aquarium", aún no traducida al castellano. Alten sigue con su particular citius, altius, fortius, y los megalodones encuentran al fin un rival a su altura: los liopleurodones, pues en los abismos de la Fosa Filipina se halla un reducto del océano primigenio Panthalassa. 
En esta ocasión, Jonas, Terry y su familia albergan, en su Instituto Tanaka, a la recapturada Ángel y a sus ocho hijas, pero se ven presionados por un grupo ecologista, el RAW, que desea que sean liberadas. Paralelamente, negocian con primo del príncipe de Dubai, que desea comprar dos de ellas para su espectáculo: un colosal acuario que acogería todo tipo de fauna prehistórica procedente de Panthalassa. David es contratado para la expedición de captura de ejemplares, que por supuesto ofrecerá luchas entre criaturas, persecuciones y todas las escenas angustiosas que los fans esperan. Mientras tanto, el RAW libera por su cuenta a las crías de Ángel, que se dedican a su propia estela de caos, muerte y destrucción.
MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten
"MEG: Origins", publicada en 2011, es una novela corta, un interludio que se publicó únicamente en ebook. Sirve como precuela a la saga y narra lo ocurrido en el descenso de Jonas Taylor a la fosa de las Marianas, su primer encuentro con un megalodon y lo ocurrido hasta el comienzo de "MEG".
"Origins" sirve sobre todo para que los seguidores de la serie se entretengan mientras no se publica "MEG: Nightstalkers", previsto para 2017. Estará protagonizado por David Taylor, el hijo de Jonas. Siguiendo la progresión de Alten, no podemos descartar que a los megalodones les crezcan piernas y salgan a devorarnos a tierra firme.


MEG y el cine: 


La relación de Alten y sus criaturas con el cine ha sido un culebrón comparable al de Stephen King y "La Torre Oscura", con continuos anuncios de proyectos, posteriores desmentidos, derechos cambiando de compañía y aplazamientos sine die.
La primera interesada fue Walt Disney Pictures, que adquirió los derechos casi inmediatamente después de la publicación de la primera novela, en 1997. Pero la adaptación exigía un presupuesto muy elevado, y los derechos terminaron venciendo y volviendo a Alten.
La siguiente candidata fue New Line Cinema, que pretendía estrenar el filme en 2008, para el que se barajó el nombre de Guillermo del Toro. Pero en 2007 la productora comunicó la cancelación del proyecto.
Y actualmente se habla de Warner Bros, que estrenaría su producción en 2017, dirigida por Eli Roth, probablemente haciéndola coincidir con la publicación de "Nightstalkers".

MEG, los megalodones más terroríficos de Steve Alten

fuente: Comingsoon


Así que, mientras esperamos la confirmación (o nueva cancelación) de la llegada a la pantalla de los tiburones prehistóricos, y una posible fiebre por estos superdepredadores comparable a la que despertó por los dinosaurios el estreno de "Jurassic Park", disfrutemos de las novelas de Steve Alten en el papel, y de sus clones de combate en el celuloide: las malas-pero-divertidas "Mega Shark vs Giant Octopus / Krokosaurus / Kolossus" de los desvergonzados canallas copiones de The Asylum.

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