IDEAS PARA DESCONECTAR DE LAS PANTALLAS Y RECONECTAR EN FAMILIA A TRAVÉS DE LA LECTURA Y EL JUEGO
¡Por fin llega el verano! Tras meses de rutina, estudio, actividades extraescolares y mochilas cargadas, las vacaciones se presentan ante nuestros hijos como largas horas de baño y paseos, momentos de juego y, sobre todo, muchas horas libres para disfrutar. Sin embargo, en pleno 2026, las familias compartimos un desafío común: evitar que ese tiempo tan valioso sea devorado por el brillo hipnótico de las pantallas.
El verdadero descanso no está en el “scroll infinito” ni en la gratificación instantánea de un vídeo de quince segundos. Los niños y adolescentes necesitan calma, tiempo libre para disfrutar e incluso espacio para aburrirse: ese aburrimiento que activa la creatividad, permite procesar el año vivido y abre la puerta a nuevas ideas.
Este verano, os proponemos cambiar algunas horas de pantalla por páginas, conversación, juego y conexión auténtica: con la familia, con la naturaleza, con el destino de vacaciones y con esas nuevas amistades que a veces solo trae el verano.
La lectura estival no tiene por qué vivirse como una tarea escolar; puede ser una de las mejores alternativas de ocio saludable. A través de los libros viajamos a épocas y mundos lejanos, vivimos aventuras increíbles y nos ponemos en la piel de personajes que afrontan conflictos distintos o incluso parecidos a los nuestros. Leer nos ayuda a conectar con nosotros mismos y a conocernos mejor.
Cuando leemos con nuestros hijos, o favorecemos que descubran sus propias lecturas a medida que crecen, no solo ayudamos a mantener vivo el aprendizaje durante el verano: también construimos un refugio emocional. En ese espacio compartido ganan protagonismo la calma, la complicidad y la presencia real, lejos de las interrupciones constantes de las pantallas.
Compartir la reflexión sobre un párrafo, una frase llamativa o lo vivido en un capítulo entero puede convertirse en un punto de partida para conversaciones valiosas. Las historias nos permiten hablar de miedos, emociones, conflictos, deseos y experiencias personales con una naturalidad que, a veces, cuesta encontrar en otros momentos.
No hace falta plantear este espacio de lectura como una obligación ni marcar grandes objetivos. Basta con reservar un momento tranquilo del día —después de comer, antes de dormir, bajo la sombra de un árbol o sobre una manta en la playa— para que los libros se conviertan en una rutina amable, compartida y esperada.
Más que imponer minutos de lectura, se trata de crear un pequeño ritual familiar: elegir juntos los libros, comentar una escena divertida, leer en voz alta por turnos o simplemente compartir silencio mientras cada uno avanza en su propia historia.
Para conseguirlo, lo más importante es transmitir pasión por la lectura y alegría por compartirla. Cuando los adultos leen con entusiasmo y sin presión, los niños descubren que leer no es solo una tarea escolar, sino una forma de disfrutar, imaginar y sentirse acompañados.
A continuación, os ofrecemos una selección recomendada por edades, con algunas lecturas ideales para meter este verano en la maleta.
RECOMENDACIONES DE LECTURA VERANIEGA
Además de la lectura, el juego es uno de los grandes aliados del verano. En el colegio nos gusta mucho utilizar juegos de mesa porque sabemos que, además de divertir, ofrecen enormes oportunidades de aprendizaje: favorecen la atención, la paciencia, el trabajo en equipo, la comprensión matemática, la creatividad, la toma de decisiones y la resolución de pequeños conflictos.
Cuando nos sentamos en familia alrededor de un tablero o repartimos unas cartas, no solo estamos jugando: estamos conversando, esperando turnos, pensando estrategias, aceptando normas, gestionando la frustración y disfrutando de un tiempo compartido de calidad.
Por eso, os animamos a reservar también un pequeño espacio para jugar en familia este verano. No hace falta mucho: una mesa, una baraja, un tablero o una caja de cartas pueden convertirse en una magnífica alternativa a las pantallas y en una forma sencilla de seguir aprendiendo juntos mientras disfrutamos. Además, hoy existen muchos formatos de viaje y juegos en lata, fáciles de llevar a cualquier lugar y perfectos para aprovechar una sobremesa, una tarde tranquila o esos descansos entre baño y baño.
A continuación, os dejamos nuestra selección de favoritos:
RECOMENDACIONES DE JUEGO DE MESA
La entrada (Menos «Scroll» y más verano), se publicó originalmente en Orientablog
