Magazine

Mi primer tratamiento de fertilidad

Publicado el 12 septiembre 2014 por Clara Ingeniera @mamaingeniera

Hace días que os debo noticias, creedme, no lo olvido. Y en estos días de desconexión total, he seguido pensando en todos vosotros y en las ganas que tenía de seguir contando mis pensamientos aquí.

La visita a la ginecóloga

Tal y como os dije antes de irme de vacaciones, tuve cita con la ginecóloga el día 8 de Septiembre, es decir, el pasado lunes. Si recordáis bien, a principios de verano, ella me dijo que siguiésemos intentándolo en verano y que si no me quedaba embarazada, en Septiembre veríamos. Es por ello que empecé a tomar Ovusitol, Onagra y Germen de Trigo. No me iba a hacer ningún mal y por probar, tampoco perdía nada.

No obstante, después de 13 meses de búsqueda, no hemos conseguido el embarazo tan deseado y entramos a formar parte de la #infertilpandy.

El pasado lunes acudí pues a ver a mi ginecóloga. Fue todo un acierto que estuviera en el 4º día de mi ciclo y ahora sabréis por qué.

Nada más llegar le dije que tal y como ella nos indicó, habíamos hecho los deberes en verano, pero seguía sin pasar nada. Mi intención era que me hiciera una Histerosalpingografía antes de pasar al Omifín, pero no fue así.

Más pruebas

Fue un acierto que estuviese en el 4º día de mi ciclo porque aprovechó para hacerme una ecografía y ver mis folículos antrales. Más adelante os hablaré de esta prueba que sirve para determinar la reserva ovárica.

Al introducirme el ecógrafo por la vagina, la ginecóloga se sobresaltó al ver un folículo gigante. Medía 2 cm, medida aproximada de un folículo que está a punto de liberar a un óvulo y teniendo en cuenta el día del ciclo en el que estaba, no tenía mucho sentido.

Me dijo que se podía tratar de un quiste o de restos de la ovulación anterior, que lo vigilaríamos. Después siguió buscando el resto de folículos antrales y como le costaba verlos no dejaba de exclamar: “uy uy, no me gusta nada esto”.

Imaginadme a mí, espatarrada, con la regla (dato importante) y recibiendo estas noticias. Me iba a dar algo. Al final, encontró el ovario izquierdo y vio los suficientes folículos como para decir: “Ah bueno! así está bien”. Contó un total de 6 folículos antrales entre los dos ovarios.

Al volver a su mesa, me dijo que ya que teníamos dos resultados de análisis de FSH, haríamos un tercero para salir de dudas, aprovechando también que era el inicio del ciclo. Otro día os contaré también estos resultados. Todo a su tiempo, que desde luego, no tiene desperdicio alguno.

El tratamiento

Aprovechando que aún estaba a principios de ciclo, la ginecóloga me propuso que comenzásemos al día siguiente con Omifín. Que haríamos 3 ciclos y que si seguía sin pasar nada, ya haríamos la Histerosalpingografía. De este modo, intentaríamos saltarnos un paso, y aunque no era la idea que yo llevaba, lo acepté.

Mis sensaciones

Fue una mañana muy movida y de mucha información nueva. De repente me encontraba con que estaba a menos de 24h de comenzar mi primer tratamiento de fertilidad, y aunque eso signifique estar a un paso más cerca de lograr nuestro sueño, no estaba feliz. Estaba abrumada, acojonada, aterrada.

A las horas ya comenzamos a hacernos a la idea y además, conseguimos renovar nuestras ilusiones. No como al principio, claro que no, pero si preguntándonos “¿y si funciona?”.


Mi primer tratamiento de fertilidad

Volver a la Portada de Logo Paperblog