Revista Atletismo

Mi primera milla "auténtica"

Por Juan Andrés Camacho Fernández @CorredorErrante

He participado en varias millas con anterioridad, aunque para nada son lo mío, pero nunca había corrido una "milla" de más de 1400 metros... hasta este fin de semana.

Una semana más volvía a Marbella, con la idea de pasar un buen rato y despejarme de cara a las oposiciones a las que me enfrentaría en unas horas... desde luego dormiría bien esa noche.

Cristóbal nos recogió a Mayte y a mi en Fuengirola sobre las 7 y a las 7:45 estábamos en San Pedro, al lado de la salida, donde nos encontramos con Javi, compañero del Club Atletismo Fuengirola, que nos había recogido los dorsales.

Como la semana pasada correrían primero los niños, por lo que teníamos tiempo de sobra, y me dispuse a buscar a Toni para pagarle el dorsal, al que no tardé en encontrar.

El ambiente era ya fenomenal, y como la semana pasada, repetían David, del San Pedro, Daniel, de Sierra Blanca, Jesús, del Mijas, y muchos más, algunos de los cuales no conozco por el nombre pero son de los que, como yo, no se pierden una.


Fenomenal ambiente, muy ameno y distendido.


Me encontré a Elio, con el que hacía mucho que no coincidía, y ya sabía quien sería el candidato a campeón más fuerte, ya que sabía que venía muy fuerte tras quedar tercero en el último control de 1500 metros pista.

Al igual que en la legua, estuvimos charlando, animando a los más peques (en unas horas subiré la galería de imágenes de las pruebas de las categorías inferiores y las de los mayores, cortesía de Mayte) y saludando a todos los conocidos, que cada vez son más.

Nos colocamos en la zona de salida y meta de los más peques, con Salvador, de El Loco Que Corre, y esperamos nuestro turno.

Cuando dio la salida femenina (se nos separó por sexos, aunque la verdad es que por lo estrecho del circuito no lo vi en absoluto mal) comencé a trotar un poco y hacer repeticiones subiendo una cuesta a ritmo y bajando al trote; nunca suelo calentar, pero hoy me haría falta.

Venía de hacer 5:44 en milla en pista esta semana, con las Nunche 2 de Pies Sucios, cuyas primeras impresiones con ellas tras algo más de 100 km os traeré esta tarde, y 5:35 la semana pasada en la legua, por lo que, si nada salía mal, superaría mi marca.

Me había fijado en el levísimo desnivel que tenía el circuito, de algo más de 3 vueltas a la calle, y que afrontaríamos en contra en la primera mitad y a favor en la segunda; habría que tenerlo en cuenta.

Cuando finalizó la carrera femenina comenzamos a colocarnos en la línea de salida, donde inicialmente me coloqué en primera posición, pero viendo el nivel de los corredores que me rodeaban, decidí pasar a la segunda.


Rodeado de gacelas...

Ahí me fijé en que un corredor llevaba sandalias... ¡SANDALIAS! no "chanclas" ni huaraches, sandalias, gruesas y a la vista pesadas, pero ahí estaba él tan contento con ellas.

Muchos bromeaban con que, por muy mal que quedase, "en minimalista hacía podio", ya que tan solo correríamos con ese tipo de calzado este caballero y yo, con mis Simna 3 (mi calzado favorito para el asfalto actualmente).

Poco antes de la salida, Daniel me preguntó que qué ritmo llevaría, y estimé que más o menos 3:30, a lo que me respondieron que se pegarían a mi; en una legua aguanto bien el tirón inicial y tengo fondo para remontar, pero en la milla... ¡eran capaces de ganarme y todo!

Cristóbal saldría con ellos, y Javi desde algo más atrás; intentaría hacer una buena primera media vuelta y después pegarme a Cristóbal, aunque el decía que me seguiría a mí, pero yo no lo tenía tan claro.

Nos preparamos, ¡y al pistoletazo de Toni se da la salida!


Toni, explicándonos el circuito, muy sencillo.


¡Salida!

Tardé un segundo en reaccionar, y antes de darme cuenta me pasó un relámpago azul por la izquierda (Cristóbal), que antes de llegar al giro del final de la calle ya estaba saliendo de la curva, por el otro lado de la carretera.

Cogí la curva con algo de reparo, ya que aunque aún no me han fallado nunca las Simna, iba pisando toda la línea blanca, con las que me he llevado más de un resbalón con calzado tradicional, sobre todo en días lluviosos (aunque hoy no era el caso).

Miedos infundados y aprovechando la pendiente acelero el paso, recuperando la posición que me acababa de ganar David, y recortando distancia con los corredores que me antecedían.

Cristóbal está a una distancia inalcanzable, así que me concentro en mi carrera, a la que le quedan 2 vueltas y media, y que va a un ritmo de 3:30 clavado al salir de la segunda curva.

Pese a ir con la pendiente en contra ahora, sigo recuperando terreno, y al llegar al siguiente giro veo que le he recortado al menos 5 metros a Cristóbal, al que, por momentos, pienso que puedo alcanzar.

No obstante, en la bajada acelera hasta más que yo, especialmente al ir llegando a la curva contraria, por lo que, por el momento, ni pienso en adelantarle; echo un nuevo vistazo al GPS y compruebo que en esta segunda vuelta (a la que le queda aun media recta) voy a 3:25, camino de una nueva mejor marca personal.

Para lo poco rápido que he sido siempre, bajar en 2 semanas consecutivas mi marca en milla es un logro muy meritorio. 

Finalmente paso por el punto del primer kilómetro en 3:22, a pocas centésimas de segundo de mi mejor marca en la distancia, obtenida en pista hace algo menos de 15 días; queda la última vuelta.

He ido a pocos metros de un muchacho alto con camiseta amarilla (creo que del Estepona) desde el comienzo de la segunda vuelta, y pienso que puedo alcanzarle, pero desde el paso por meta antes de comenzar la última vuelta, me cambia el ritmo.


La luz ya no es la ideal para las fotos...

Justo cuando entro en la curva Cristóbal sale; me ha recuperado la ventaja que le había recortado en la segunda vuelta y ya es imposible alcanzarlo, pero al chico de amarillo...

Acelero al máximo en la recta, cogemos juntos la última curva y adelantamos a un par de muchachos más jóvenes, pero en la última recta alarga la zancada y no puedo con él; aun así, MMP, 5:23, rebajando en 2 segundos el tiempo obtenido la semana pasada en una de las millas de la legua.

Felicito el corredor, así como a Cristóbal, ya en meta, y Elio, que como vaticinaba, se hizo con la milla.

Le fui a pedir una foto, pero se me adelantó y me la pidió el antes, lo que fue un honor.


¡Foto con el campeonísimo!


De cuerpo completo.


Foto de familia, de izquierda a derecha, Jesús, Javi, Cris, Elio y un servidor

Estuvimos comentando la prueba y esperando las clasificaciones, pero comenzaba a hacerse tarde y en menos de 10 horas me esperaban las opos... así que tras despedirnos de Toni y nuestros compañeros de carrera, nos dirigimos hacia el coche.

Fue una muy buena experiencia, sin perder el móvil (acudí con lo justo a la prueba, ni cartera, ni móvil... me llega a pasar algo y me acuerdo bastante tiempo).

Como siempre, acabo con una reflexión personal sobre lo mejor y lo peor de la prueba.


Lo mejor
-En Marbella (San Pedro este caso) demuestran que si se quiere correr, se corre, y punto; una calle de 250 metros aproximadamente, con dos carriles y 3 curvas, 3 vueltas y un pelín más y ya tienes una milla, sin necesidad de cortar tráfico, sin arco de salida, sin camiseta... pero correr se corre, y por 2 euros, precio asequible a todos... muchos debemos tomar nota.

-Una vez más el ambiente, muy familiar, en armonía y apoyando a todas las generaciones de corredores, desde la cantera pre-benjamín hasta a los más veteranos (que siguen dando guerra...).

-Correr una milla "verdadera", medida con Garmin Forerunner 310 XT pegado al filo del circuito en modo grabación por segundo, 1642 metros (con 2 de desnivel acumulado); perfecta.A mejorar-Como ya comenté en la legua (aunque es parte del encanto de la prueba), un sistema de cronometraje con chip desechable elimina posibles disputas sobre puestos (sobre todo en categorías inferiores), te da una estimación de tiempo real y tienes los resultados de forma instantánea, aunque claro está que puede encarecer el precio de la prueba, obligando a que deje de ser popular.

-La salida en falso de los más peques, que debían salir con un pitido de silbato y al oír un disparo salieron todos, por lo que se repitió; pienso que realmente a esas edades, el dicho "lo importante es participar" debe ser la máxima.

-Por lo demás, ninguna observación, la organización genial, con bebida en meta (refresco o agua), ninguna incidencia reseñable y con todo bajo control en todo momento; así, correr, es un gusto.

PD: EN BREVE, LAS GALERÍAS DE IMÁGENES DE LAS PRUEBAS


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