El desenlace ya os lo podéis imaginar, pude encontrar en ella una casa totalmente ecléctica, muy de mi gusto, prácticamente me gusta toda ella: los suelos de baldosa hidráulica, muebles vintage y sobre todo, destacaría los complementos traídos de diferentes viajes, que le dan un encanto especial a todas las estancias, los cojines, no os perdáis los cojines, (además, casualidades de la vida, yo también tengo en mi cama el verde con forma de flor).
La verdad que la vivienda no tiene un solo rincón que desperdiciar, quizá tenga que destacar que la propietaria es la diseñadora, decoradora e interiorista Carmen Rivero. Yo desde luego me la apunto en mi lista de investigaciones.





