Revista Comunicación

Michael -larga vida al rey

Publicado el 05 mayo 2026 por Jorge Bertran Garcia @JorgeABertran
MICHAEL -LARGA VIDA AL REY
Hay más cine en la mayoría de los videoclips de Michael Jackson que en la película
Michael (2026). El rey del pop, un tipo visionario, colaboró nada menos que con Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, John Landis, Spike Lee, David Fincher o John Singleton en un puñado de videoclips fantásticos y revolucionarios. Sin embargo, el competente Antoine Fuqua fracasa en este biopic intrascendente, plano, sin enjundia dramática y con números musicales que ni siquiera son demasiado espectaculares. No hay prácticamente vida ni verdad, ni ninguna idea interesante, en el relato biográfico de Michael Jackson, interpretado, primero, por el carismático Juliano Krue Valdi, y luego por el sobrino del cantante en la vida real, Jaafar Jackson. El primero consigue dar vida a su personaje y transmitir el inmenso carisma de la estrella infantil, pero el segundo solo consigue una imitación del cantante, cosa nada fácil, sin caer en la caricatura. El problema es que los personajes de la película apenas están dibujados, son como meros bocetos sin peso dramático. Si en la estupenda Un completo desconocido (2024) se apostaba por dejar en el misterio la figura de Bob Dylan, y en la estimable Deliver Me From Nowhere (2025) se intentaba profundizar en la psicología de Bruce Springsteen, Michael se parece más a la recreación superficial de la nefasta Bohemian Rhapsody (2018) y acaba convirtiéndose en una suerte de concierto homenaje con un estupendo imitador haciendo gala de tres canciones ¡íntegras! para abultar su renqueante metraje. Es imposible saber qué fue del guión original de John Logan, pero aquí nos encontramos con una película que tiene un solo conflicto, el de Michael con su padre, al que da vida un siempre estupendo Colman Domingo, inexplicablemente sepultado bajo un innecesario maquillaje, y auténtico villano de la función, como lo es Tom Hanks en Elvis (2022), seguramente el mejor biopic musical de la última hornada -de la quema tampoco se salva Rocketman (2019)-. Estamos, por tanto, ante un film fallido, sin gracia, que solo se apoya en el poder de la música de Michael Jackson, que sigue vigente. El artista y su leyenda siguen siendo enormes, a pesar de las turbias acusaciones de supuesta pedofilia y pederastia, ausentes en el metraje, lo que, la verdad, no me molestaría especialmente si se tratase de una decisión artística. Habría que preguntarse si realmente Michael Jackson, siendo un pederasta en la mente de muchos, podría ser sin embargo objeto de una película tan exitosa en taquilla como esta. ¿Dónde está la supuesta dictadura de la cancelación? En todo caso, Michael, es la razón por la que las películas podrían acabar siendo realizadas por una Inteligencia Artificial.

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