Un sabueso de prestigio siempre debe mantener todos sus sentidos en alerta, y para ello el entrenamiento es esencial. Lo sabe bien Cato (Burt Kwouk), el criado japonés del inspector Clouseau (Peter Sellers) en la saga de La pantera rosa, de Blake Edwards. Las encerronas, las emboscadas y las subsiguientes luchas entre ambos en el hogar que comparten son uno de los gags recurrentes en la serie de películas protagonizadas por el torpe y desastroso policía francés.
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