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Nick Drake - Five Leaves Left (1969)

Publicado el 24 julio 2026 por Moebius
Nick Drake - Five Leaves Left (1969)

Mariano nos trae a colación a Nick Drake con su álbum "Five Leaves Left", de 1969, y nos metemos con otro clásico. En su momento este disco pasó sin pena ni gloria, un disco más en el fructífero jardín del folk británico de la época. El tiempo y las circunstancias (recordemos que Nick Drake falleció en 1974 con tan solo 26 años) lo han coronado como uno de los grandes álbumes de esa década y uno de los mejores debuts de la historia. Este es un disco como apagar todas las luces de la ciudad (sí, a lo Edesur), sentarse frente a una ventana a ver llover y dejar que el tiempo se detenga por un rato... pero solo por un rato, no como Edesur que me ha dejado sin luz como un mes, pero eso es otra cosa. Ahora vamos a presentar una obra maestra folk-melancólica.
Artista: Nick Drake
Álbum: Five Leaves Left 
Año: 1969
Género: Folk rock
Duración: 41:43
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)Convengamos que a mí, personalmente, esta onda tan melancólica permanente no me va, me pego un tiro, pero bueno, no quita que no esté bueno musicalmente. Lanzado cuando Nick Drake apenas tenía poco más de veinte años, este debut discográfico es de esas rarezas que el mundo tardó en entender. Con una guitarra acústica que suena cristalina y una voz que parece un susurro secreto, el disco te sumerge en un estado de ánimo único: un refugio de belleza frágil contra un mundo que siempre parece ir demasiado rápido. Este es un disco que no admite distracciones. No es música para poner de fondo en una fiesta, ni para manejar por una autopista con la música al mango.

Lo que eleva a este álbum más allá de un simple disco de cantautor folk son los arreglos orquestales (en los que participó un joven Robert Kirby). Violines y chelos que entran como brisa suave, dándole un toque de cámara sofisticado pero sumamente melancólico. Las letras de Drake son crípticas, poéticas y profundamente introspectivas. No busca dar respuestas ni cantar hits radiales; es más bien un diario íntimo musicalizado que habla de la soledad, el paso del tiempo y las caminatas nocturnas por Londres... como para no deprimirse! pero el tipo lo hace con poesía.

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)Y vamos con el primer comentario de terceros...Mi encuentro tardío con la música de Nick Drake (†) ocurrió durante la visita de Pedro Aznar a Caracas el 23 de junio de 2009. En la rueda de prensa el genial músico argentino contaba que cuando versionó el tema “Time of no Reply” del músico inglés, se enteró que existe una organización que protege los derechos de autor de nuestro celebrado músico.
Una vez traducida, Aznar envió a Inglaterra la correspondiente versión que inicialmente fue rechazada por no mantener el espíritu del multi instrumentista compositor folk. Aznar la versionó bajo el título de “Tiempo sin respuesta” y, en su segundo envió, la organización dio el visto bueno.
Aznar la incluiría en el repertorio de su excelente álbum Quebrado de 2008, disco doble donde plasmó temas originales y versiones de canciones de John Lennon, Sting y Nick Drake, entre otros.
El breve paso de Drake por este mundo
La breve e incongruente vida de Nick Drake encontró la muerte el día 25 de noviembre de 1974 cuando apenas tenía 26 años. Sufría de depresión crónica, hecho palpable en la mayoría de sus canciones y condición que le llevaría a tomar la decisión de ponerle punto final a su paso por el mundo.
Si bien Drake no encontró la popularidad esperada en su tiempo, el paso de los años ha ido revalorizando su obra al punto de ser elogiada por íconos del folk como la canadiense Joni Mitchell y el estadounidense David Crosby, hecho en parte impulsado por la publicación del boxset Fruit Tree en 1979.
Músicos de la estatura de Robert Smith, David Sylvian y Peter Buck, reconocen la influencia de Drake.
Sucesivos homenajes han sido realizados a través de los años y las décadas, entre ellos dos en directo de los que hemos recogido la crónica: Tachenko y Joel Frederiksen + Ensemble Phoenix Munich, ambos en la programación del FIAS.
La primera gema de Nick Drake
Como punto de partida de nuestro celebrado disco, destaca el notorio sentido poético de las letras de Nick Drake, acompañadas por una música elaborada usando afinaciones alternas en la guitarra y el tono grave de su voz.
Íntimo y cálido pero al mismo tiempo evasivo y poco proclive a presentarse en directo, Drake sería considerado un “romántico condenado” por la prensa inglesa. A finales de los 90 se publicaron su primera biografía y una película sobre su vida titulada Un extraño entre nosotros.
Las diez composiciones que conforman Five Leaves Left (Quedan cinco hojas) inician con “Time has told me”: “El tiempo me ha demostrado que eres un raro hallazgo, una atormentada cura para una mente atormentada”. La pieza está conformada por seis estrofas de cuatro versos cada una. Drake destaca con holgura y nos invita a acercarnos a su obra.
Luego, en “River Man”, con un hermoso arreglo de cuerdas Drake nos cuenta: “Betty pasó por casa, dijo que tenía algo que decir sobre cosas de hoy y sobre hojas muertas”. Las cuerdas crean una interesante tensión que añade ese sombrío elemento que es parte de la impronta del músico.
La tercera canción es “Three Hours”, en la cual Nick nos relata en un formato diferente: “A tres horas del ocaso, Jeremías vuela, esperando alejarse del sol al este de la ciudad y en la cueva, en busca del maestro, en busca de un esclavo. Con 6 minutos y 16 segundos, es la más extensa del álbum.
Destaca también una percusión similar a la india a todo lo largo de la composición.
Joe Boyd, productor del álbum, se inspiró en la producción del disco Songs of Leonard Cohen que hiciera John Simon.
La idea era mantener un clima cálido e íntimo para el cual, además del tácito talento de Drake, Boyd escogió al guitarrista Richard Thompson de Fairport Convention y al bajista de Pentangle, Danny Thompson, personajes con gran peso específico en el redimensionamiento del folk británico a finales de los 60. Los arreglos de cuerdas fueron responsabilidad de Richard Hewson.
En sus inicios Boyd y Drake tenían posiciones encontradas sobre la dirección del álbum, una más orgánica según Drake en contraposición del uso del estudio al modo de George Martin.
“Way to Blue” (Camino a la tristeza) es la primera de la segunda tríada. Inicia con un hermoso aunque lúgubre segmento de cuerdas. Drake nos cuenta: “¿No tienes nada que decir para expresar lo que puede ser? ¿Nunca has oído sobre el modo de encontrar al sol? Dime, tal vez sepas, muéstrame lo que has de mostrar ¿No saldrás y dirás si supieras el camino a la tristeza?
Le sigue “Day Is Done” (Acabó el día), la más corta del álbum. Destaca el violín en torno a la guitarra y el cello. “Cuando el día acaba, en la tierra se hunde el sol con todo lo perdido y ganado cuando el día acaba”.
Culmina la segunda tríada con la melancólica “Cello Song”, donde el cello de Clare Lowther lleva la melodía alternando con la arpegiada guitarra sobre la base de las congas de Rocki Dzidzornu y el contrabajo de Thompson.
Nos dice Drake: “Rostro extraño con tus ojos tan pálidos y sinceros, nada que temer porque tus sueños que llegaron a ti cuando tan joven hablabas de una vida, cuando retoñó la primavera”
Durante el desarrollo de la grabación Drake expresaría su insatisfacción con los arreglos de Hewson por considerarlos muy comunes para su música, por lo que Drake sugeriría a Robert Kirby, un viejo amigo músico de los días de la Universidad de Cambridge donde Drake estudió por un breve periodo antes de dedicarse a la música. Boyd dio crédito a la opinión y Kirby se haría cargo de los nuevos arreglos.
La última tríada comienza con la hermosa flauta de “The Thoughts of Mary Jane” (Los pensamientos de Mary Jane). “¿Quién puede saber los pensamientos de Mary Jane, por qué ella vuela o sale a la lluvia, adónde ha estado, a quién ha visto en su viaje a las estrellas?”.
La melodiosa pieza nos pone a flotar con la flauta en torno a la voz y la guitarra de Drake y eventualmente el resto de las cuerdas. Una exquisitez absoluta.
Drake luego nos ofrece una más animada “Man in a Shed” (Hombre en un cobertizo). La inclusión del piano de Harris y el pulsado ritmo de contrabajo nos van narrando la historia: “Y bien, hubo un hombre que vivió en un cobertizo, pasó la mayoría de sus días atormentado porque ese cobertizo estaba desgastado y abandonado bajo la lluvia, decía que era suficiente para enloquecer a cualquier hombre, cuando llovía, se sentía tan mal, cuando nevaba, simplemente se sentía triste”.
Culmina este trío de canciones con la otoñal “Fruit Tree” (Árbol de frutas). Inicia una guitarra arpegiada con el bajo acompañando a Drake y luego las cuerdas, “La fama es todo menos un árbol de frutas, tan enfermiza que nunca puede florecer, hasta que su tallo está enterrado, así que el hombre de fama nunca encontrará la forma hasta que el tiempo haya volado lejos de sus días finales, olvidados mientras están aquí y recordados por algún tiempo, una ruina más reciente de un estilo obsoleto”
“El sol del sábado llegó temprano en la mañana bajo un cielo muy claro y azul, el sol del sábado llegó sin avisar, así que nadie sabía qué hacer, el sol del sábado trajo rostros y gentes que no parecían ser gran cosa en sus días, pero cuando recuerdo esos rostros y gentes, eran demasiado buenas a su manera, a su manera, el sol del sábado no saldrá y ni me verá hoy”.
Es el primer verso del tema que cierra el álbum, “Saturday Sun”. Destacan dos aspectos interesantes en este final, la inclusión de Drake al piano y la batería y vibráfono de Tristan Fry, que dan a la canción unos matices de blues y jazz.
En los siguientes tres años, Nicholas Rodney Drake publicaría su segundo y tercer álbum, Bryter Layter (1970) y Pink Moon (1972), para luego retirarse de la vida pública en casa de sus padres. El 25 de noviembre de 1974, tras ingerir una sobredosis de antidepresivos, Nick fallecía a la edad de 26 años.
Drake se convertiría en una figura de culto llegando a influir, además de los músicos ya citados, a célebres como Kate Bush, Paul Weller (The Jam, Style Council), Mikael Akerfeldt de Opeth, Mark Hollis, José González, Devendra Banhart, Joel Frederiksen y un largo etcétera.
Nuestro celebrado álbum representa un excelente inició para conocer a quien luchó contra la depresión y el insomnio en su efímero paso por la vida pero pudo legarnos un puñado de canciones imprescindibles de alto contenido emocional.

Leonardo Bigott


Buscate unos buenos auriculares, servite un té o una copa de vino, y dejate llevar por la cadencia hipnótica de su guitarra. Es de esos discos que abrazan el alma, aunque te dejen con un nudito en la garganta.

Y si no me crees, acá tenés para empezar a escucharlo.


Nick Drake - Five Leaves Left (1969)

Y vamos con algunos comentarios, jugosos todos, de terceros...

Un artista que fue casi totalmente ignorado mientras vivió, y que ahora es un cantautor de culto para muchos. Sus apenas tres álbumes se consideran un tesoro, y su persona es admirada y recordada como la de Jim Morrison, James Dean, Amy Winehouse o Marilyn Monroe, quienes, como el, fueron hermosas estrellas fugaces. Todos ellos dejarían estelas de glamour y de magia a su paso, fascinando a muchos,  para luego desaparecer prematuramente. 
Existencias truncadas inesperadamente, que escondían tras su encanto irresistible, una profunda pena.
Estos son los dulcísimos frutos de esa melancolía.
Quise poner en la cabecera del post este tema porque es el que más me fascina de todo el álbum. Se trata de River Man, y les transcribo aquí un fabuloso análisis del tema, con el permiso del autor, al cual aplaudo por su excelente trabajo:
- El título de River Man hace mención al barquero que aparece en la novela “Siddhartha” de Herman Hesse, aunque se trate de un texto enigmático y abierto a múltiples interpretaciones. ¿Quién era Betty? ¿Cuál era el “plan para el tiempo de las Lilas”? Son algunos interrogantes los cuales, aún hoy en día, los fans de Drake intentan dar significado. En cualquier caso, lo más interesante bajo mi punto de vista no está en los versos, sino en la música del compositor inglés.
La canción comienza con el sonido sincopado de una guitarra acústica. Un arpegio sobre un compás de 5/4 que siguiendo una secuencia de acordes menores parece resolver en uno mayor, pero que finalmente vuelve al ciclo de acordes menores. Esta cadencia en suspense de acordes junto al ritmo de amalgama de la pieza trasmite una leve sensación de inestabilidad, indeterminación o “insatisfacción”, hermosamente desconcertante. Tras unos instantes, una dulce melodía de aires folk cantada frágilmente por Drake aparece como motivo principal. Pero lo mejor de River Man llega con la sección de cuerdas, que con un sonido suave y estático se une progresivamente a la canción dotándola de una carga de intensidad y de riqueza armónica que va “in crescendo”, hasta que finalmente en su clímax te sobrecoge. 
Precisamente a causa de este arreglo, la grabación tuvo que sortear algunos enfrentamientos entre Drake y la compañía discográfica (una pequeña filial de Island Records). El productor del disco, Joe Boyd, tenía la idea de incorporar una sección de cuerdas similar a la empleada por Leonard Cohen en su primer álbum, pero el trabajo realizado por el arreglista de la compañía no gustó a Drake. Él buscaba para esta pieza un arreglo que recordara a la obra de compositores impresionistas como Frederick Delius o Maurice Ravel, así que finalmente reclutó a su amigo Robert Kirby (un joven estudiante de música en Cambridge), que contó con la ayuda del veterano compositor Harry Robinson para terminar de escribir la partitura.
 Otro dato curioso sobre River Man es que se trata de una de las pocas canciones compuestas por Drake para ser tocada con afinación estándar. Experimentaba en la mayoría de sus temas con diferentes técnicas de afinación, lo cual enriquecía la sonoridad de su repertorio, pero conseguía irritar al escaso público que acudía a sus directos (debido a las continuas pausas para cambiar la afinación de los instrumentos). Estas malas experiencias en conciertos, en combinación con su carácter introvertido, le llevaron a renunciar a tocar en vivo durante gran parte de su carrera.

Mash

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)
Y me alegra mucho traer acá el comentario de nuestro amigo El Canario, que luego de tanto tiempo aparece nuevamente en el blog cabeza, y nos cuenta lo siguiente... 

Dejándome llevar por un impulso empecé presentando sólo mi canción favorita, pero el álbum, en general, es grandioso, así que voy a proceder a reseñarlo ya, empezando por una breve biografía de su autor e intérprete, Nick Drake. 
Nicholas Rodney Drake (19 de junio de 1948 – 25 de noviembre de 1974), más conocido por Nick Drake, fue un cantautor y músico inglés, nacido en Birmania, y creador de bellas canciones acústicas. Su voz era única e inconfundible: en ningún momento se le oye gritar. Cuando cantaba, era como si te susurrara al oído, con una voz cálida y llena de melancolía. A pesar de que tuvo poco éxito comercial durante su vida, su trabajo es muy apreciado en la actualidad, y es considerado uno de los más grandes cantautores del siglo XX.
La convivencia con la generación hippie, la influencia de Baudelaire, el blues, el country, el primer disco de Leonard Cohen recién salido al mercado, ‘Astral Weeks’ de Van Morrison, la filosofía zen en conjunción con su poeta favorito William Blake, los círculos budistas en la universidad, la cercanía de The Incredible String Band, Donovan y la extraña amistad con Françoise Hardy son algunos de los caminos curiosos con que se tropieza este cantautor alto y algo desgarbado que viste con ropa demasiado pequeña para su tamaño.
El instrumento principal de Drake fue la guitarra, pero también sabía tocar el piano, el clarinete y el saxo. Drake firmó un contrato con Island Records cuando tenía 20 años, y en 1969 editó su primer álbum, Five Leaves Left. Editó otros dos discos, pero inicialmente ninguno vendió una cantidad significativa de copias, en parte debido a que Drake rehusaba realizar presentaciones en vivo y entrevistas.
Y es que Nick tenía la desdicha de ser maníaco - depresivo, o como se dice ahora, bipolar (es cierto que lo de maníaco - depresivo suena muy impactante). Lo era de un modo extremo, y tomaba medicación desde muy joven para paliar los efectos de su enfermedad. Esa vena de tristeza se siente en cada sílaba y en cada arpegio de sus canciones, le recorre a uno desde el corazón hasta el vello, mientras escucha el disco, y sin embargo viene acompañada de tal delicadeza y sensibilidad que uno no puede sustraerse a ella. Es una muy dulce melancolía. Como dijo un amigo: la melancolía de alguien que ya no quiere estar aquí. Murió por una sobredosis de antidepresivos. Muy probablemente fue un suicidio.
“Five Leaves Left” (título que hace referencia al mensaje de aviso al final de los "libritos" de papel de fumar – quedan cinco hojas –), fue el debut discográfico de Drake. Es un disco especialmente melancólico, otoñal. Los dos posteriores siguen en la misma linea, pero transmiten un poco más de alegría. 
Five Leaves Left, se publicó en 1968, con Joe Boyd como productor. Las sesiones se llevaron a cabo en el estudio Sound Techniques de Londres. Como soporte, Boyd llamó a varios contactos que tenía en la escena del folk-rock londinense, como el guitarrista de Fairport Convention, Richard Thompson y el bajista de Pentangle, Danny Thompson. También convocó a John Wood como ingeniero y a Richard Hewson para que se encargara de los arreglos de cuerda.

Juan Carlos 

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)
En definitiva, una obra maestra de una delicadeza abrumadora. Un debut solitario, otoñal y eterno que demuestra que a veces, para conmover de verdad, no hace falta gritar, sino saber susurrar en el momento exacto.

No nos engañemos: casi nadie ha sido un descubridor precoz de Nick Drake. Qué va. Las crónicas siempre mencionaban discos demasiado doloridos, testimonios de una vida breve y desdichada. Y Five leaves left lo confirma. Es descarnado. Frágil. Profundamente conmovedor. Hermoso hasta decir basta. Tanto como terminar haciendo daño. Ojo, Stendhal anda al acecho.
Drake debía ser un hombre frágil, atormentado: su ensimismamiento, el pavor por los escenarios, la congoja de saberse distinto e hipersensible, el infierno último de la depresión y los psicofármacos. Un horror. Entrar en el universo de FLL acaba por convertirse, finalmente, en un shock. Es difícil imaginar una obra más inspirada, más enriquecedora para quien tiene la suerte de caer en ella. Nick era dueño de una voz delicada, de cuerpo escaso. Pero esa garganta tenue nos apuntaba directamente a la yugular desde la primera estrofa de Time has told me: “El tiempo me ha contado / que eres un raro hallazgo / Una cura conflictiva / para una mente con problemas”.
Cuesta casi acordarse de respirar durante estos 40 minutos sin mácula: la guitarra del propio Drake, a menudo con afinaciones alternativas; los arreglos de cuerda de Robert Kirby, erigiéndose en canon para las siguientes décadas; el chispazo eléctrico de Richard Thompson, ya entonces inconfundible; la producción del visionario Joe Boyd. Y por encima de todo, las canciones. Esas melodías que no podrá arramblar ni el azote de los siglos: Way to blue, Cello song, Day is done, River man. Y, uf, Fruit tree, con su aureola de premonición. «Nunca puedes florecer hasta que tu tallo está en el suelo». 
Este disco ha sido fascinación, obsesión, objeto de conversaciones compulsivas. Hubo un tiempo en que procurábamos disponer de uno o dos ejemplares extras de Five leaves left en casa, impagables ases en la manga. Por aquello de regalárselos a amigos que lo desconocieran y se lo mereciesen. Justo al final, acabaremos bordeando la lágrima cada vez que escuchamos a Nick murmurando en Saturday sun, aquel cierre fabuloso: “El sol del sábado llegó sin avisar /y nadie supo qué hacer”. El retrato de un hombre estupefacto, aturdido, que nos dejó uno de los más bellos salvavidas concebidos por el ser humano.

Fernando Neira

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)Todo esto tiene una atmósfera atemporal, y aunque tiene ese sonido cálido y analógico de finales de los 60, el disco no ha envejecido ni un solo día. Su minimalismo y su sinceridad brutal hacen que suene tan fresco y desgarrador hoy como hace más de medio siglo.

Lo podés escuchar desde Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/album/7IpcJbVxLLEfW0KXB7ndE2


Nick Drake - Five Leaves Left (1969)Lista de Temas:
1. Time Has Told Me
2. River Man
3. Three Hours
4. Way to Blue
5. Day Is Done
6. Cello Song
7. The Thoughts of Mary Jane
8. Man in a Shed
9. Fruit Tree
10. Saturday Sun
Alineación:
- Nick Drake / vocals; acoustic guitar (1–3, 5–9); piano (10)
Additional musicians:
Paul Harris / piano (1, 8)
Richard Thompson / electric guitar (1)
Danny Thompson / double bass (1–3, 6, 8, 10)
Harry Robinson / string arrangement (2)
Rocky Dzidzornu / congas (3, 6); shaker (6)
Robert Kirby / string arrangement (4, 5, 7, 9)
Clare Lowther / cello (6)
Lyn Dobson / flute (7)
Tristan Fry / drums, vibraphone (10)
uncredited / oboe, bass oboe, English horn (9)

Nick Drake - Five Leaves Left (1969)

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