Nuestros gobiernos han hablado de paz continuamente y al mismo tiempo han multiplicando sus ventas de armas año tras año. Si lo de España ha sido un verdadero escándalo durante el anterior gobierno, qué podemos esperar del actual si Rajoy ha nombrado como ministro de defensa a un experto vendedor de armas. Al final, todos los políticos hacen igual, todos los gobiernos son igual de cínicos y obscenos con el lucrativo negocio de la guerra y la muerte.
Las fotos de Gervasio Sánchez son fiel reflejo de la indecencia de quienes nos gobiernan:
En los años 90, tres millones seiscientos mil personas murieron víctimas de conflictos violentos en todo el mundo, el 90% de estas víctimas fueron civiles. Sobra decir que este maravilloso negocio es una delicia para los bancos y compañías financieras, si mirásemos estadísticas, nos darían escalofríos, pero es evidente que gobernantes y banqueros carecen de escrúpulos, al ver sus obras es como si estuviéramos escuchando al Padrino: "No es nada personal, sólo negocios".