Revista Insólito

No te rías de nuestra lucha

Publicado el 23 septiembre 2021 por Max Krapp @Dr_Krapp
No te rías de nuestra lucha
  •  ¿O sea que desde este cuartucho insignificante quieres cambiar el mundo?
  • Papá, solo es un despacho para atender asuntos políticos, no tiene nada en especial.
  • En cambio la chica que me ha traído hasta aquí, sí que parece especial. Hasta me ha ofrecido un café.
  • Papá, por favor, no te atrevas a decir que está buena. Te conozco.
  • Es que es verdad. Tiene buen tipo.
  • No aprendes nada, sigues siendo el mismo machista de siempre a pesar del manual que te hice leer en su día. No tienes arreglo. Estás dominado por una masculinidad tóxica, amenazante, ves a las mujeres como pedazos de carne con piernas.
  • Decir que una mujer tiene buen tipo no es considerarla un pedazo de carne. Ellas también tienen sus preferencias. No podemos suprimir la atracción física entre las personas ¿o es que ahora también va a ser tóxica?
  • A ver, papá, sabes perfectamente lo que hoy en día se puede y no se puede decir. Lo que se debe y no se debe expresar. No has venido del pasado, no has estado en coma como la señora aquella de Good Bye Lenin!Fuiste un líder sindicalista y has trabajado codo a codo con mujeres, seguro que no les decías esas cosas.
  • Ellas no lo tomaban como ofensa si eran dichas con respeto, como hacían ellas con nosotros. Nunca fuimos ángeles, ellas tampoco. El problema es que habéis cambiado la realidad por un cliché teórico donde los malos siempre están del mismo lado, esclavos de los bajos instintos. Eso ya lo he vivido. En un pasado de hipocresía y falsedad moralista. ¿Te conté alguna vez que estuve en un colegio mayor del Opus?
  • Sí, papá, me lo has contado un millón de veces.
  • ¿Te conté como censuraban las películas que ya venían censuradas por el franquismo?  Proyectaban las películas en privado por la mañana y suprimían fotogramas con besos apasionados, por la aparición de un sostén o donde se adivinase algo cercano a lo sensual. Luego te largaban charlas hablándote de los peligros de la libido. Te soltaban por ejemplo, que si te emocionabas demasiado, tú ya me entiendes, era bueno acercar un dedo a la llama de un mechero y rezar una Avemaría. Había que librarse de los tres enemigos del alma: el mundo, el demonio y la carne.
  • Eso quedó atrás, papá, hoy hay más libertad sexual que nunca. Hay una sexualidad lúcida y autoconsciente. Sé que odias la palabra, pero podemos decir que son tiempos de una sexualidad diversa y empoderada.
  • Odio la palabra empoderar porque se abusa de ella no porque su significado me disguste. Lo que no logro entender es porque si la sexualidad es más libre y autoconsciente hay que restringir la libertad de hablar sobre ciertos temas. ¿Por qué hemos vuelto a tabúes sexuales que creíamos superados?
  • No hay tabúes, solo que los diferentes grupos no quieren seguir siendo despreciados y humillados por el cisheropatriarcado dominante.
  • Es una palabra demasiado larga y complicada para justificar la censura o la autocensura. No me vale. La vida es choque. Puro conflicto. Los grupos vulnerables, marginados por el sistema, han ganado derechos gracias a los conflictos que plantearon. En sus luchas nunca pensaron en montar ghettos donde sentirse a gusto al margen del resto. Querían el reconocimiento y la integración con los demás. Ser iguales.
  • La igualdad está en el reconocimiento y el respeto a las diferencias ya no estamos en tiempos de las luchas obreras del XIX o de principios del XX.
  • Ellos reclamaban la unidad de los explotados, ahora todos los sectores quieren que prevalezca la  visión de su propio grupo. En Estados Unidos hay sectores supuestamente avanzados que quieren la vuelta del segregacionismo en la universidad: los negros no deben de contaminarse con la cultura blanca y deben recibir una educación específica.
  • ¿Papá, quieres algo más o solo has venido a reírte de nuestra lucha?
  • Pues sí, quiero que nos apoyéis. Estoy jubilado, pero colaboro con mis antiguos compañeros del comité y creo que van a cerrar la empresa.
  • Lógico es una empresa contaminante. No tiene futuro. Podemos manifestarnos, pero no vamos a conseguir impedir el cierre.
  • ¡Mierda!
  • ¿Vas a venir el domingo a comer a casa? La niña te echa de menos.
  • ¿Llevo algo para el postre?
  • Vale. Me gustaron los pasteles del otro día.
  • ¿Ves? Al final solo la familia va a tener sentido.
  • No siempre, papá, no siempre.
  • ¿Empezamos a discutir de nuevo?

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