
La meteorología ha sido hasta el último momento bastante determinante debido al paso de un frente atlántico que la noche anterior trajo consigo lluvias y fuertes rachas de viento. Afortunadamente al caer la tarde cesó el viento y aunque el cielo no se quedó limpió, nos dejó disfrutar en toda su magnitud de dicho espectáculo.
Nada más subir al observatorio para valorar si merecía la pena abrir y conectar el telescopio, pude sacar esta imagen con la cámara réflex. Aún faltaban bastantes minutos para que se produjese la ocultación.

La falta de preparación previa trajo consigo que fuese muy apurado de tiempo, aunque al final llegué en el momento justo para captar la ocultación.
Ahora quedaba poco más de una hora para la posterior reaparición, así que aproveché para sacar algún vídeo más que procesaré en los siguientes días. A la hora señalada: las 00 h 04,9 minutos, con los nervios a flor de piel debido a la incertidumbre de no saber si tenía el telescopio apuntando al sitio correcto, apareció nuestra brillante estrella, majestuosa y espectacular. Fijaros en el vídeo como la estrella permanece inmóvil en el mismo lugar y es nuestro satélite el que se mueve a una velocidad bastante clara.
