Revista Viajes

Paseando por Lavapiés, Sol y El Rastro de Madrid.

Por Veronica Cussi @touristear

Lavapiés, Sol y El Rastro. Un paseo por Madrid.

Ya sabéis que no podemos estarnos quietos así que este fin de semana que no teníamos nada especial ni mejor que hacer, pues hacemos algo que cada vez nos gusta más, hacemos de turistas en nuestra propia ciudad. Así que nos planteamos un paseo al que le teníamos ganas de hace tiempo. Hacernos un recorrido por Lavapiés y admirar el street art del barrio, subir hasta Tirso de Molina, dar una vuelta por la Puerta del Sol y la Plaza Mayor y terminar en el Rastro bajando por la Ribera de Curtidores hasta la Ronda de Toledo, y de ahí volvemos pasando por embajadores y la Ronda de Valencia. Es un pateo considerable, pero es súper interesante y merece la pena porque te va a permitir conocer una buena parte del centro histórico y típico de Madrid.

El Barrio de Lavapiés

Arrancamos en la Ronda de Atocha, justo al lado del museo Reina Sofía, si quieres puedes aprovechar y recorrerte el museo, y bajando hacia embajadores tomamos la calle Mallorca que sube hacia la plaza que está en la calle del Dr. Fourquet. Es una plaza muy particular autogestionada por los vecinos. Te vas a encontrar un huerto, una zona para niños, una especie de auditorio hecho con pallets de madera, una carpa con mesas para comer, entre otras muchas cosas. La verdad es que me parece una iniciativa genial y una plaza que merece la pena conocer.

Bajamos por la calle del Dr. Fourquet y llegamos a la calle Valencia que sube directa hacia la Plaza de Lavapiés. Una de las cosas que mas curiosas nos parece de este barrio es que era la antigua judería de Madrid. Los judíos conversos que habitaban en este barrio para demostrar que se habían cristianizado bautizaban a sus hijos con un nombre común muy español, Manuel, por eso este barrio se conocía también como el "Barrio de los Manolos", estamos en el centro neurálgico de lo que se conocía como la "zona castiza" donde caminaban por sus calles, los "chulos", las "majas" o "Los Manolos". Estamos en lo que se denominaban los "barrios bajos" de Madrid.

Tirso de Molina, Sol

Seguimos subiendo por la calle Lavapiés hasta la calle Magdalena, y llegamos a la plaza de Tirso de Molina. Tirso de Molina es una plaza que tampoco tiene nada de especial. Se renovó bastante hace unos años, se dio más espacio al peatón, se plantaron árboles para dar sombra y además se instalaron unos quioscos de venta de flores. No es que tenga ningún monumento especial ni nada, simplemente sirve de centro neurálgico que une un montón de lugares del centro como Lavapiés, El Rastro, la Plaza Mayor, la Latina o la Puerta del Sol.

De la Plaza de Tirso de Molina tomamos la calle del Doctor Cortezo que se continúa en la calle Carretas que termina en la Puerta del Sol. La calle de Carretas fue y es, una calle muy importante de Madrid. En ella estuvieron las oficinas de la Compañía de Filipinas, la Imprenta Nacional o las oficinas de Correos. En esta calle, la mayoría de sus tiendas eran librerías y antes de esto broqueleros (fabricantes de insignias y escudos), en ella estaba el Café Pombo, muy conocido en su época por ser el lugar donde se celebraban las tertulias mas conocidas de Madrid participadas y animadas por el escritor Ramón Gomez de la Serna. Fue además una de las primeras calles en tener "aceras" junto a la calle Montera.

La Puerta del Sol

Llegas a la Puerta del Sol. La Puerta del Sol ha sufrido muchos cambios y transformaciones. Entre la calle Alcalá y la Carrera de San Jerónimo, donde hoy está el Apple Store, se encontraba el Hospital del Buen Suceso, fundado en el año 1438 para atender a los enfermos de peste. Fue demolido en el siglo XIX y se convirtió en el Hotel París, pero se salvó su reloj, y sabéis donde se puso?, pues en la torre de la Casa de Correos que es la que podéis ver todos los fines de año cantar las doce campanadas. Pero no es el reloj original, se cambió en el año 1866 por el que conocemos actualmente, y que en 2016 cumple 150 años de existencia.

Esta Plaza ha sido el centro neurálgico de Madrid durante muchos años y ha sufrido multitud de cambios y transformaciones. En sus inicios la Puerta del Sol era una "calle ancha". A mediados del siglo XIX y con bastante polémica de por medio, se decide remodelar la plaza y dejarla con la forma que tiene actualmente. Se han ido realizando de forma constante obras y mejoras a esta plaza y se hace una segunda gran reforma en el año 2005 que la deja con el aspecto que podéis ver hoy.

La Plaza Mayor. El Madrid Romántico

Bajamos por la calle Mayor, a unos cien o doscientos metros a mano izquierda, ya sea por la calle Felipe III o por la calle Siete de Julio accedes a la Plaza Mayor. La Plaza Mayor nació en Siglo XV, se la conocía como la Plaza del Arrabal, ubicada en la parte exterior de los muros de la Puerta de Guadalajara, que hoy en día ya no existe y que se encontraba en la propia calle Mayor, entre la calle Milaneses y la Cava de San Miguel y que era la entrada principal de Madrid entre los siglos VI y XIII. Era una plaza sin la forma ordenada que hoy en día tiene. En el siglo XVII Felipe III hizo demoler la plaza por completo y hacer una completamente nueva. Comenzaron las obras en 1617 y terminaron en 1619. Esta plaza ha vivido muchos momentos de nuestra historia y de la historia de Madrid, desde la beatificación el 15 de Mayo de 1620 de San Isidro nuestro patrón, hasta ejecuciones, decapitaciones, incendios, bodas, fiestas, corridas de toros, guerras, coronaciones, etc. En 1848 Mesonero Romanos solicitó el traslado de la estatua de Felipe III a la Plaza Mayor, donde se encuentra hoy en día.

Camino de El Rastro. Un paseo castizo

De la plaza Mayor sale la calle Toledo por la que bajamos hasta que a mano izquierda a unos 150 metros sale la calle Estudios por la que continuamos para llegar a la Plaza de Cascorro donde comienza El Rastro. Ni que decir tiene que en el camino puedes disfrutar del bullicio y de los comercios que vas a ir encontrándote durante el camino. El Rastro empieza en el cruce de la Calle de San Millan con la Plaza de Cascorro. Si en lugar de ir por la Calle de los Estudios sigues por la calle Toledo, a mano izquierda sale la Calle de Las Maldonadas, ahí también empieza El Rastro. El Rastro existe desde finales del Siglo XV y principios del Siglo XVI. No está muy claro el por qué del nombre del Rastro, aunque hay dos teorías que son las que tienen mas peso. La primera es que en este lugar estaban ubicados los mataderos y los curtidores o tenerías, y debido al rastro de sangre que dejaban las reses al ser sacrificadas, se denominaba a esta zona El Rastro. Por otro lado, según la RAE, Rastro significa matadero o "lugar que se destinaba en las poblaciones para vender en ciertos días de la semana la carne al por mayor".

El Rastro terminó siendo un mercadillo en el que se vendía y vende de todo, desde antigüedades, a cosas de segunda mano, nuevas, falsificaciones o como dice Mesonero Romanos "es el mercado central adonde van a parar todos los utensilios, muebles, ropas y cachivaches averiados por el tiempo, castigados por la fortuna o sustraídos por el ingenio a sus legítimos dueños". Disfruta caminando entre los puestos, y observando a los comerciantes y a los clientes. Cuando bajes por la Ribera de Curtidores, verás un mar de gente, y caminar se hace difícil, te recomiendo que te metas por alguna de las calles aledañas por la derecha o la izquierda, son las calles de los anticuarios y merecen más la pena que la propia Ribera de Curtidores donde los puestos son todos iguales y venden las mismas cosas.

Y así vas bajando por la Ribera de Curtidores hasta la Ronda de Toledo, giras a la izquierda en dirección a la Plaza de Embajadores. De la Plaza de Embajadores sale la Ronda de Valencia que es donde has comenzado la ruta de hoy. Es seguramente una muy buena hora para tomarte algo si no lo has hecho ya. Hay muchas terrazas en la zona o te puedes ir de vuelta al barrio de Lavapiés donde también hay muchas terrazas y restaurantes donde comer o tomar algo.

Te dejo que descanses por hoy y disfruta de Madrid!

Saludos Viajeros.

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