Revista Psicología

Pasiones

Por Cambiopositivo
Los hombres no creen que si actúan de acuerdo al bien, recibirán en pago el bien; si actúan de acuerdo al camino correcto lograrán alcanzarlo. Tampoco creen que cuando den, recibirán la felicidad. Ignoran y no creen en todo lo concerniente al bien y al mal.
Tienen sólo ideas equivocadas. No conocen el camino, no conocen el bien, su alma está en la oscuridad, no saben el por qué de la buena y la mala suerte, de la dicha y la desgracia, se entristecen y lloran con solamente ver lo que pasa ante sus ojos.
Ya que todo es mutable, se puede suponer que ocurran cosas completamente contrarias. Sin embargo los hombres sólo saben entristecerse y sufrir por las cosas perecederas. No escuchan las Enseñanzas. El alma no piensa en el más allá, y ebria en el placer que tiene ante sí, se aferra a los deseos mundanos de la riqueza y la lujuría.
Es indescriptible la forma en que los hombres han venido sufriendo y penando en el mundo de la ilusión desde épocas remotas. Y aun en nuestros días, estas ilusiones no han dejado de existir. Por eso es una alegría muy grande para los hombres el haber escuchado las Enseñanzas de Buda y el haber podido creer en El.
Hay que meditar, alejar el mal, escoger el bien, y esforzarse diligentemente para estos fines.
Ahora que, afortunadamente, hemos podido oir las Enseñanzas, debemos creer en ellas y desear nacer en la Tierra Pura de Buda. Después de conocer a Buda, ningún hombre debe ser esclavo de los deseos y del mal. Tampoco debe conservar esta Enseñanza para sí solo: hay que practicarla y transmitirla a los demás hombres.
   Texto del libro La Enseñanza de Buda
Pasiones   

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