
Y cuando te crees que ya las cosas no podrían cambiar jamás, van y cambian, y empiezas a recoger los frutos. Poco a poco voy notando en ayuda que mis hijas se hacen mayores y responsables. No voy a negar que el ejemplo de Ana es fundamental en todas estas tareas, pero desde hace una semana, se nos ha unido la disposición de Lucía. No se porqué pero tengo la sensación que vamos a disfrutar de un buen curso en todos los aspectos, algo dentro me lo dice. ¡Os quiero petardas!
