Revista Arte

Plan75: nuestra fecha de caducidad programada

Por Photosatriani @artimprove
Plan75: nuestra fecha de caducidad programada

La película “Plan 75” de la directora japonesa Chie Hayakawa me hizo reflexionar sobre el enfoque que nuestra sociedad tiene hacia las personas mayores.

El Gobierno japonés había establecido un programa sanitario de eutanasia voluntaria y gratuita, según el cual, cualquier persona mayor de 75 años podía contar con un panel de expertos que le habría acompañado con profesionalidad hasta una muerte serena y sin dolor. El objetivo social e hipócritamente bueno era lo de prevenir el sufrimiento de los últimos días o años, sobre todo para aquellas personas que se encuentran completamente sola en su etapa final de vida; un modo “científico” para combatir la soledad no deseada. El verdadero objetivo era por supuesto otro, mucho más deshumano porque guiado por criterios de rentabilidad: minimizar los costes de la geriatría y de las residencias de mayores.

Si se vive (como desafortunadamente ocurre siempre más en nuestra sociedad) enterrando la vida en lugar de actuar para que la muerte nos encuentre vivos; si se actúa viviendo la vida de otros, en lugar de seguir las huellas del deseo y de los sueños; si se vive una vida de huidas, de remordimientos, de sueños nunca vividos y de deseos traicionados; entonces quizás estaría bien que el ministerio de la salud nos ofreciera una eutanasia programada. Pero ¿porque hay que llegar a eso? ¿Porque no intentamos vivir para que nuestra vida tenga un sentido y no sea un capricho del azar?

“Estando” en el aquí y en el ahora vemos las cosas con mayor claridad y actuamos con verdadero amor o por lo menos con empatía y esto nos permite disfrutar con maravilla de cosas que normalmente aparecen banales o hasta tediosas.

La edad de la vejez puede ser un tiempo de recopilación de lo vivido, el tiempo del contar, de la esencia; un tiempo de lentitud, de recuperación, de abertura hacia los demás, de predisposición a ser ayudado. En la vejez, ¡simplemente uno es!

¡El articulo completo en Dodho!


Volver a la Portada de Logo Paperblog