¿Qué es la maloclusión?
Se
denomina así al defecto en el contacto entre sí de las arcadas dentarias,
necesario para que las funciones masticatoria, fonatoria y respiratoria se
realicen de manera correcta.
¿Cuáles son las causas de la maloclusión?
Las causas de maloclusión pueden ser:
Malformaciones congénitas de la mandíbula o de las piezas dentarias. Enfermedades carenciales como el raquitismo por déficit de vitamina D. Trastornos hormonales como el hipotiroidismo y la acromegalia. Pérdidas dentales prematuras o caries extensas. Alteraciones de la lengua o de las amígdalas.
¿Cuáles son los síntomas de la maloclusión?
Esta patología puede ser leve y afectar únicamente a unos pocos dientes que están rotados o inclinados, o ser más grave e impedir el cierre de la boca anteponiéndose una de las arcadas dentarias de forma exagerada sobre la otra. Las maloclusiones son factores de riesgo para el desarrollo de gingivitis, periodontitis, caries y patología de la articulación temporomandibular.
¿Cuál es el tratamiento de la maloclusión?
El tratamiento de esta patología consiste en la eliminación de determinados hábitos en la infancia que pueden favorecer el desarrollo de la misma, como el uso prolongado del chupete y la succión del dedo. Poner ortodoncia puede solucionar el problema si está causado por una incorrecta posición de los dientes. La respiración a través de la boca en vez de las fosas nasales también parece estar implicada en el origen de la maloclusión.
