Con la entrada del verano hay varias inquietudes que se presentan con los coches, sobre todo cuando tu vehículo se encuentra aparcado durante horas a la intemperie y a la inclemencia del sol (sobre todos con las altas temperaturas que se pueden alcanzar en estos días). Por lo cual, ahora nos gustaría aclarar, si realmente es perjudicial el dejar el automóvil expuesto ante el sol.

Qué sucede cuando dejamos el vehículo expuesto al sol y cómo limitar el sobrecalentamiento interior
Cuando un vehículo se expone durante horas al sol, es indudable que la temperatura al interior puede variar, llegando a marcar un registro, de forma sencilla, hasta de 55°C. Ahora bien, uno de los factores que puede afectar en la variación de la temperatura es la selección del color; por lo cual, entre más oscuro sea el tono, se pueden absorber una mayor cantidad de rayos de sol, con lo cual el interior será aún más caliente.
Pero si tienes duda de lo anterior, recientemente la RACC realizó un estudio en dónde se confirma que la variación de temperaturas, entre un coche en tono blanco y otro en negro expuestos al mismo tiempo al sol, era de 63° y 80° respectivamente.
De tal forma que sí has dejado expuesto tu coche al sol por muchas horas, lo mejor es, antes de entrar, el dejar que circule algo de aire al interior (inclusive, antes de emplear el aire acondicionado, activa por algunos minutos tus ventiladores); mientras que contar con un parasol y montarlo en el parabrisas nunca está de más (una forma efectiva de limitar el sobrecalentamiento al interior). También, es una buena idea el colocar algún protector para el volante, una solución que evitara el quemarse las manos cuando vuelves al camino.

Cómo prevenir el deterioro de la pintura
Mientras que, para cuidar el coche, se convierte en casi obligatorio el mantener el vehículo totalmente limpio; recuerda que cualquier cosa puede dañar la pintura, ante lo abrasivo del sol. De igual forma, para aquellos que son más exigente, se puede adquirir cera que permita la absorción de rayos UV (algo que sin lugar a dudas ayudará con las complicaciones de la pintura).
De igual modo, es muy importante la mecánica de tu coche, ante las inconveniencias que pueden producir las altas temperaturas. Por lo cual, hay que estar atentos a no sobrecalentar los frenos (algo de vital importancia, para no reducir la eficiencia de la frenada); también, hay que apreciar el desgate de los neumáticos (incluso, en temporada veraniega se recomienda comprobar constantemente la presión en ellos -llevando el aire correcto para prevenir el desgaste excesivo-).
En tanto que el sobrecalentamiento de motor es una de las principales inquietudes. Sobre todo, si eres muy exigente, siempre pon atención al indicador de la temperatura, y busca no acercarte mucho a la línea roja; y si en dado de los casos aprecia complicaciones, una solución es el empleo en su máxima potencia de la calefacción (un intento para intentar liberar algo del aire caliente que se ha alojado en el motor).
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