Esta forma de elaborar el calabacín la puedes utilizar para acompañar a cualquier tipo de plato, ya sea de carne o de pescado, te aseguro que será el colofón ideal para tus elaboraciones. Otra forma en la que puedes utilizarla es como aperitivo, así se convierte en una forma crujiente de disfrutar de esta gran verdura. La elaboración es muy simple ya que tan solo tenemos que cortar los calabacines en rodajas finas, esto lo puedes hacer con una mandolina, para que te queden todos igual. Otra opción es quitarles la piel, ya que hay algunas veces suelen tener un poco de sabor amargo, pero esto es opcional, a mi personalmente me gusta prepararlos siempre con la piel.
También puedes utilizar cualquier tipo de calabacín ya sea verde, blanco, redondo, vamos cualquiera es bueno para elaborarlo de esta forma. Respecto a la masa como verás es muy simple y siempre te quedara muy crujiente, también la puedes utilizar para rebozar cualquier otra verdura.
Ya sabes que lo simple y bueno dos veces bueno, espero que esta idea tan simple de preparar el calabacín te sirva para acompañar tus platos o como un snack diferente.
Tiempo:
12 minutosValor Calórico:
bajo/medioDificultad:
bajaCantidad:
4 personasIngredientes
- 1 Calabacín grande
- 250 ml de leche
- 150 g de harina de trigo
- 1 Yema de huevo
- 8 g de levadura (Royal)
- Abundante aceite para freír
- Sal al gusto
Preparación
- Lava bien el calabacín.
- Córtalo en rodajas finas.
Elaboración
Pon un sartén a fuego medio y echa abundante aceite para freír.Mientras se calienta prepara la masa del rebozado.
En un bol echa la harina, la levadura y la yema de huevo.
Vierte también la leche y echa sal al gusto.
Con una varilla lo bates bien hasta que consigas una masa sin grumos.
Echa sal al gusto a las rodajas de calabacín.
Cuando el aceite esté caliente ya puedes rebozar las rodajas de calabacín.
Sumerge las rodajas en la masa y procura que queden bien rebozadas.
Ahora las vas echando en la sartén.
No eches muchas a la vez para que el aceite no se enfríe.
La fríes un minuto aproximadamente por cada lado.
Cuando estén bien doradas por ambas partes ya las puedes sacar.
La sacas de la sartén y las pones en una bandeja sobre papel absorbente.
Haz lo mismo con el resto de rodajas hasta que las tengas todas fritas.
Cuando las tengas todas ya las puedes servir.
Las puedes utilizar como guarnición de cualquier tipo de plato o como aperitivo crujiente.
Consejo
- Sírvelas calientes.
- Puedes cortas el calabacín con una mandolina o similar para que te salgan todas las rodajas iguales.
- El calabacín lo puedes pelar o dejar con la piel.
- El aceite de la fritura lo puedes volver a utilizar, pásalo por un colador.
