Revista En Femenino

Rechazo escolar en niños de 8 a 10 años.

Por Mamaquesabe @mamaqsabe

Considero fundamental un tramo de edad en los niños durante la etapa escolar, y es el periodo de los 8-10 años. Sé que siempre me ha parecido fundamental cada momento vivido con mi hijo, pero éste lo consideraría base en el desarrollo de las relaciones con los demás y de su apreciación individual. Hoy centraré la entrada en el rechazo escolar que puede vivirse, y cómo se puede dialogar con un hijo para que sea consciente de cómo y por qué puede producirse este tipo de comportamientos, y cómo reaccionar.

Ser feliz y hacer felices.

Ser feliz y hacer felices.

Creo que durante esta etapa los niños se comparan mucho los unos con los otros, quizá como manera de encontrar su propia identidad, para tener una visión propia de cómo son ellos mismos. Y es el centrarse en las diferencias lo que puede ser el origen de un posible rechazo escolar hacia determinados niños. Antes también existía esa forma de mirar, pero no sé por qué creo que es un momento para dialogar con nuestros hijos y explicar el momento por el que están pasando. Ahora la discriminación creo que puede marcarlos mucho, tanto a quien la sufra como a quien la ejerce. No perdáis la oportunidad de dialogar con vuestros hijos si están en esta etapa.

En la clase de mi hijo hay un niño con un “problema”. No puedo deciros de qué tipo, porque lo desconozco, pero sé que se medica y que los profesores han hablado con los niños para hacerlos conscientes de la situación. Creo que le provoca un comportamiento “extraño” a sus ojos, pues tan pronto puede levantarse en medio de la clase, como ponerse a hacer chistes en medio de una explicación o a dar golpes con las manos a la mesa cuando todo está en silencio… Además, y siempre bajo mi impresión por lo que me cuenta mi hijo, tiene dificultades en la gestión de sus emociones y problemas de conducta, que se acentúan en momentos críticos y que puede provocar que reaccione mordiendo o intentando morder. Como os comento, la directora del colegio les ha hablado en tres ocasiones ya de lo que ocurre con el niño para tratar de hacerles ver al resto de compañeros que han de ser conscientes del “problema” de este niño y cómo pueden añadir un problema adicional si no son capaces de entender lo que le ocurre a su compañero y ser empáticos con él. He tenido oportunidad de escuchar a la directora este año en dos ocasiones y sé que tiene una capacidad admirable para transmitir emociones y hacerte sentir especial y parte fundamental en solventar cualquier obstáculo educativo (es una mujer que me emociona escuchar), así que sé que está en constante conocimiento de la evolución del tema. Pero considero fundamental también la intervención de los padres para acompañar a ese diálogo. Difícil si no nos hacen partícipes, pero si has establecido lazos de confianza y diálogo con tu hijo, estarás al tanto de muchas cosas que de otra manera se nos escaparían.

Si quieres estar siempre presente considera fundamental trabajar la confianza con tus hijos.

Si quieres estar siempre “presente”, considera fundamental trabajar la confianza con tus hijos.

Mi hijo me cuenta que el compañero está siendo rechazado, que nadie quiere ser su amigo. Que no le quieren dejar jugar con ellos… Intento aprovechar cualquier oportunidad que me brinda mi hijo para establecer un diálogo reflexivo: no busco tanto darle mi opinión, ni qué tiene que hacer él, sino a través de ejemplos o preguntas, que pueda hablar en voz alta de cómo vive él algo, de cómo cree que lo viven los demás, y de si se puede introducir alguna nueva variable que mejore la convivencia. Creo que a esta edad no sería tan efectivo decirle qué debería hacer, como abrir su mente a buscar en sí mismo qué puede hacer. Es como confiar en que sabrá hacerlo, sin saber cuándo, sin meterle prisas, pero con la sensación de haber sembrado algo que él puede hacer crecer (o no, pero eso ya es parte de su propia vida, no de la mía)

PREMISAS DE LAS QUE PARTIMOS:

  • El niño es rechazado por su comportamiento agresivo según lo que me cuenta mi hijo, y es la causa de la discriminación. Como os digo creo que el “problema” es que tiene dificultades en sus gestiones emocionales pero por la propia raíz de su diagnóstico (que reitero desconozco, pero que aparentemente no lo dificulta a nivel físico ni cognitivo)
  • Evidentemente pueden estar acuciando ese comportamiento con el rechazo, con la provocación, con las risas y burlas… que a veces son conscientes (sobre todo por determinados niños) pero que también se producen de forma inconsciente por otros compañeros que por la edad no tienen el conocimiento que como adultos podemos tener los demás.

CONCLUSIONES A LAS QUE LLEGAMOS: 

  • No podemos solucionar el “problema” del niño, pues ya están los médicos y profesionales que se encargan, pero sí podemos evitar añadir un nuevo problema o hacer más grande el ya existente.
  • Él podía romper el ambiente de rechazo no participando en bromas o burlas. Si él es considerado “líder” porque juega bien al fútbol o porque hace bien sus tareas y saca buenas notas, porque ayuda y porque es escuchado, quizá si dice en voz alta que dejen el tema alguien más estaría dispuesto a escucharlo y hacer lo mismo. La indiferencia o el compromiso hay que valorarlos en su totalidad.
  • Podrían dejarle jugar y explicar que todos deben respetar las reglas de juego limpio. Los comportamientos agresivos pueden ser “tarjeta roja” y sacar al banquillo de observadores por 5 minutos a quien los ejerza. Y eso para cualquier niño.
Ser padres es estar comprometidos de por vida con los hijos. Y con la sociedad.

Ser padres es estar comprometidos de por vida con los hijos. Y con la sociedad.

En realidad no pretendo que mi hijo se comporte como yo lo haría, lo primero porque no tiene ni mi edad ni mi experiencia, y lo segundo porque es su propia vida. Lo que quiero transmitir con esta entrada es que los padres podemos dialogar reflexivamente con nuestros hijos, tanto si están sufriendo rechazo como si son observadores de él, para que ellos sean capaces de ver todo con perspectiva y disponer de recursos (que puedan usar o no, pero que los haga abrir su mente) Debemos trabajar mucho la confianza con ellos durante los años anteriores para que nos puedan tener al tanto de todo lo que nos quieran contar de sus propias vidas llegada esta etapa, porque así es como podremos ayudarles en su educación emocional y en valores en un momento crucial. Aquí ya empiezan a aprender lo que la sociedad valora o no (y ojito con el tema que trae cola…), aunque los amigos comienzan a adquirir una posición primordial en sus vidas y pueden verse influenciados por la necesidad de adaptarse a sus deseos. Es una etapa crucial en su desarrollo psicosocial, y podemos ser padres “presentes” para acompañarles en su crecimiento. Nuestro compromiso como padres está con nuestros hijos siempre, pero ¿no creéis que también podemos ayudar a través de ellos a mejorar la convivencia social?

¿Recordáis vuestra propia infancia? Recordar nuestras vivencias puede ayudarnos en el diálogo con nuestros hijos con la perspectiva que ya tenemos de adultos. ¿Creéis fundamental ser padres “presentes”?


Rechazo escolar en niños de 8 a 10 años. Rechazo escolar en niños de 8 a 10 años. Rechazo escolar en niños de 8 a 10 años.

Volver a la Portada de Logo Paperblog