RESEÑA #32: SI FUERAS MÍO¡Hola a tod@s! J
Empecé este libro porque estaba en una de esas fases en las que no me apetece leer absolutamente nada. De hecho, comencé la novela al poco de haber acabado con su primera parte, El chico malo, pero no logré engancharme.
Antes de deciros qué me ha parecido, me gustaría comentar que, a diferencia de la gran mayoría, soy de las que han disfrutado más el primer libro que el segundo. Soy consciente de que El chico malo trata un tema un poco más delicado – aunque este segundo también va ale ale – pero me gustaron ambos protagonistas. Dicho esto… Vamos con la opinión. Ficha técnica
Título: (Los chicos Vincent 2) Si fueras míoAutora: Abbi GlinesEditorial: DestinoNúmero de páginas: 304ISBN: 9788408115878Precio: 14,95€SinopsisLana ha vivido toda la vida a la sombra de su prima Ashton, quien saca las mejores notas, tiene montones de amigos y físicamente parece una modelo. Y lo que Lana más ha envidiado: el amor de Sawyer, de quien ella ha estado secretamente enamorada desde pequeña. Pero las cosas han cambiado: ahora que su prima y Sawyer han roto, Lana tiene la oportunidad de que él se percate de que existe.Sawyer tiene el corazón roto. Ha perdido a su chica y a su mejor amigo. Pero entonces aparece Lana, la prima de Ashton, una muchacha tímida y dulce que ha pasado de niña? a mujer. ¡Y qué mujer! Sawyer no tiene claro si Lana va a poder curarle las heridas pero, quizá, si pasa tiempo con ella conseguirá poner celosa a su ex.Lo que empieza como un mero ligue se convierte en un atractivo juego de seducción. Sawyer y Lana tienen motivos diferentes para pasar tiempo juntos, pero sus encuentros acabarán por echar chispas?La mejor cura para el desamor es un romance apasionado.Reseñas de los libros anterioresLoschicos Vincent 1 El chico maloMi opinión Después de un largo curso viendo a Beau y Ashton dejar claro lo mucho que se quieren, llega el verano. Sawyer, cansado de ocultarse de su hermano y la que fue la mujer de su vida, decide dejarse ver por el claro, pero, como ya suponía, no se siente preparado y tiene que irse. Dosde sus amigos, entre los que encontramos a Ethan, le acompañan. Lo que Sawyer no se sabe es que llegar a ese bar-restaurante en mitad de la carretera va a hacer que su verano de un giro de 180 grados.
Lana, la prima de Ashton, ha cambiado muchísimo. Tanto su aspecto, como su forma de comportarse delante de la gente han sido sometidos a un fuerte proceso de mejora. El objetivo no es otro que conquistar a Sawyer, ese chico dulce y atento de la infancia. Su corazón herido por la ruptura con Ashton le habrá convertido en alguien accesible, o al menos eso es lo que ella piensa… ¿Quién le dice a Lana que no vaya a ser un juguete de distracción para Sawyer?
Tras una primera parte de infarto, con unos cuantos giros inesperados – y algunos innecesarios, todo sea dicho – Abbi Glines nos presenta la segunda y última parte de la bilogía Los chicos Vincent. La prosa de la autora no se ve ni mejorada ni empeorada en esta segunda entrega aunque, desde mi punto de vista, trata los temas de una forma menos directa y concisa– no sólo en las escenas de sexo, sino en lo referido a los sentimientos de ambos –. Tras cenar con Lana y su amiga(
Lo cierto es que me ha caído muchísimo mejor Ethan que Sawyer, no sólo porque este segundo pase a tener un carácter arrogante, indeciso y, en muchas ocasiones, desesperante; sino porque Ethan, ese chico de ojos dulces y sonrisa sincera, sabe lo que quiere desde el principio y no concibe hacerle daño. No podemos decir lo mismo de Sawyerr Vincent que mete la pata una y otra vez. Una de las meteduras de pata que más me molestó fue el famoso incidente de la casa en la que se celebraba una fiesta. Sentado junto a Lana, decide que puede proclamar a los cuatro vientos que quiere acostarse con ella. ¿Me puede explicar alguien a santo de qué narices la pobre chica no le parte la cara de un puñetazo? Lana sigue cayéndome bien, pero creo que le falta carácter. Dice que no una de cada tres veces que Sawyer le pide que haga algo. No quiero decir, ni mucho menos, que él se sobrepase, pero sí que muchas de sus actuaciones tendrían que haberle hecho pensar que realmente no le conviene ese chico. Ese chico, dulce, algo tímido… ¿Dónde se supone que ha quedado? Después de este par de puntos negativos, debo reconocer que poco a poco la autora logra arrebatarnos algún que otro suspiro. Su forma de crear la vida de Lana, tan imperfecta, casi carente de amor, me hizo sentir gran empatía por ella. Su madre, demasiado obsesionada con el hecho de que su marido la haya dejado por otra mujer más joven. Su padre, ese hombre que primero quiere que vaya a la boda y luego le llama para decirle que no puede pagarle una habitación… Y, contándoos esto, puedo hablar de otro de los motivos por los que hubiera dado de guantazos a Sawyer. Ese chico corre como si la vida le fuera en ello por ayudar a Ashton, mientras Lana sufre en silencio por su situación familiar (
ver como Sawyer se da cuenta de que realmente está enamorado de Lana, como se vino abajo, como Beau le echa en cara lo estúpido que ha sido… Y como la impotencia se apodera de él, obligándole a recurrir a la vieja amiga de Lana. La actuación final de Sawyer me encantó. Se me dibujó una sonrisa en la cara cuando por fin hace lo que tiene que hacer. Ver como él y Lana por fin podían estar juntos… Fue realmente bonito. Por último quiero hablaros del final. Sinceramente, no me gustó nada. Demasiado idealizado y prácticamente calcado. Hubiera preferido una comida de los cuatro comentando sus actuaciones en el desarrollo de sus relaciones. En definitiva, Si fueras mío, es una segunda y última parte con menos fuerza que la primera, pero con una historia de amor llena de altibajos que logran cautivar. Abbi Glines nos envuelve de nuevo con su prosa, haciéndonos suspirar de amor en más de una ocasión. Nota: 3/5
Nota final de trilogía: 3.25/5 Una bilogía, Los chicos Vincent, con dos historias de amor realmente bonitas. Es cierto que no aportan nada nuevo a quien las lee, pero tanto la prosa como la dulzura que transmiten hacen que valga la pena pasar un buen rato.Citas (…) Antes de que alguien me viese, abrí la tienda de campaña y me arrastré dentro. Moví mi saco de dormir a una esquina, lo más lejos posible de Sawyer, me enrosqué en su interior y lloré. Lloré porque mi padre no me quería. Lloré porque mis sueños sobre la universidad se habían escurrido entre mis dedos. Lloré porque me había permitido creer que podría enamorarse de mí. (…)
(…)-Que le gusten las fiestas no significa que no sea leal a sus amigos. Pasaste, ¿qué?, ¿una comida con ella? No creo que eso baste para conocer el nivel de lealtad de una persona. Vale, la tía te irritó, pero Lana no parece el tipo de persona dispuesta a aguantar a alguien sin atributos positivos. Es muy precavida. Si la considera su amiga, entonces Jewel debe tener algo que ignoras.
(…)
